miércoles, 27 de enero de 2010

¡¡¡Forrest...Corre!!!



Esta entrada puede producir daños irreversibles, envidias, o lamentos. Todo lo narrado es verídico. Es una verdadera lástima darme cuenta como mi imaginación se ha deteriorado tanto. Yo antes no era así, era peor.



Si él supiera….
Es abrirme la puerta, saludarme y mostrar esa sonrisilla tonta, incontrolable que me entra y que tanto odio. Aunque, en realidad, me entran ganas de darle una palmadita en la espalda y decirle "¡qué machote estás hecho, campeón!"

Sin paños calientes ni preliminares lo soltaré sin más.

No puedo evitar imaginarme a ese chico sudando la gota mientras le da leña al mono que es de goma. ¡¡¡Ala ya lo he dicho!!! Pero no penséis mal…¡¡¡Noooo!!! Por ahí no van los tiros. Pero es que nos lo ponen a huevo, nunca mejor dicho, ups.
No es que me vaya imaginando a todo aquel que se ponga por delante sin ropa, pero con este chico, lo llamaré X (no llega a dos rombos), sí. Todo tiene su explicación lógica y coherente. Repito, todo tiene su explicación lógica y coherente.
¡¡¡Y qué conste que la culpa la tienen las paredes que son de papel y los techos que son de cristal!!! Ellos son los verdaderos culpables. ¡¡¡A nosotras que nos registren!!!

Realmente es todo un ritual lo que sucede en el piso de arriba de mi hermana. Ritual raro, pero al fin y al cabo, ritual de apareamiento sexual puro y duro ¿o lo de puro y duro está en nuestra imaginación? No, no...Aunque a nosotras es darnos un dedo y coger el brazo entero, o darnos un micro y grabar un disco de 12 canciones. Bueno da igual, la cuestión es que se produce un apareamiento entre un macho y una hembra. ¿Y qué narices pintamos nosotras? Pues muy fácil. Ya que no pagamos entrada pues… ¡Animamos!

La cuestión es que cuando esto sucede en el piso de arriba, que por cierto, no es muy a menudo todo hay que decirlo y ahora escribiendo esto me doy cuenta que normal que el chico....en fin, que sigo....Cuando esto sucede y estamos viendo la tele, tenemos dos opciones: subir el volumen de la tele al máximo y hacer como que estamos sordas, o bajarlo y abrir bien las orejas. Como mi grado de cotilla está elevadísimo y mi religión no me lo prohíbe, apago la tele directamente y animo como la que más. Total, puestos ya, si hay que animar se anima, como hermana de su vecina que soy, que no todos los días tenemos un espectáculo gratis.

Primero se oyen unos pasos...
¿Y si ahora dejara así la entrada?

¡¡¡Qué conste que la culpa la tienen las paredes de papel y los techos de cristal!!!

Que digo yo que después de esto nadie me querrá tener como vecina ¿¿¿no??? Jejeje

Continuará…

Aileon

martes, 26 de enero de 2010

Como iba diciendo...



La vida es un circo, sólo que la carpa es más grande.

Hoy, martes, tenía visita con el ginecólogo, pero no podré ir por el ciclo de la vida. Un único requisito, y va y se me adelanta, cosa rara en mí. Total que ayer fui a decirles que me era imposible ir a la prueba y si me podían dar hora para otro día.

Mucho antes de abrir la boca va y me suelta:


- ¿Te puedes esperar? (con un tono desagradable, como echándome la bronca)
- Sí, sí (yo pensando que no me toque mucho los ovarios que no están para fiestas, nunca mejor dicho)


Mal empezamos. Ya sabía yo que esa me iba a dar el momento. Menuda perla. Cuelga el teléfono y me mira con cara de ¿Qué quieres? ¿Qué no ves que me molestas?

- Mira, tengo hora mañana y...
- ¿Llevas la tarjeta? ¿Para una citología? (dice antes de que acabara la frase o me arrancara a hablar)
- Sí, pero como te iba diciendo mañana no puedo venir y me gustaría…
- (Me vuelve a cortar) A mí no me des explicaciones, ¿Cuál es tu problema?
- Bueno tengo muchos (entre otros aguantar a gente borde como usted), pero como le iba diciendo…
- ¿Quieres cambiar de día? ¿La hora? ¿De doctor?
- Sí, digo no, era para…
- A ver si te aclaras…
- Bueno...pues...cambiar de día.
- El día 9 a las 3:15 y será la comadrona.
- Vale, pero es que…
- ¿Algo más?
- (sí, 200 gramos de pavo, no te jode). No, gracias.


Mira que hay amargados en todas partes y da la casualidad que todos me los tengo que encontrar yo. ¡Aleluya! Total, que otro día tengo que volver porque como les iba diciendo...

Por cierto, como todo tenía que salir, pues ya me empieza. ¡¡¡Estoy de guapa !!! jeje. Estoy con un orzuelo que apenas puedo abrir el ojo, y un herpes labial que me duele con sólo abrir la boca. ¿Qué más puedo pedir más?
Aileon

jueves, 21 de enero de 2010

Nuevo aviso

No sé… Últimamente estas dos palabras son las que más pronuncio. Supongo que es el reflejo de lo vivido últimamente. No, no elimino el Vive y deja Vivir, pero en un arrebato meditado y pensado me ha faltado poco para hacer un click y hacerlo desaparecer en el olvido. No lo he hecho. Parte de mi vida durante estos dos últimos años está aquí. Para lo bueno y lo malo. Pero aquí está. En una de esas noches en las que el sueño no me ha acompañado he creado un nuevo blog, un espacio en el que me siento totalmente identificada y con muchas ganas de iniciar algo nuevo, y volver a escribir, sintiendo cada palabra en cada escrito. Es algo distinto a éste. Más pensamientos y menos vivencias. Sí, ahí está la clave. El Vive será de vivencias, de hechos, donde espero que prime la ironía tras mis palabras y el nuevo espacio será más de ideas, de pensamientos ocultos en metáforas, de mi otro yo, o mi yo más serio. O el yo que me gustaría. Digamos que en términos filosóficos, uno sería más Platón, y el otro más Aristotélico. La mezcla de ambos sería Kantiano, en la que lo más importante será lo a priori y lo a posteriori. Huellas y suspiros se unen y forman el verdadero sentido de mi vida y de mis pensamientos. Aileon

lunes, 11 de enero de 2010

¿Por qué?




Dicen que el fin justifica los medios. No estoy de acuerdo, más bien los medios justifican el fin. Todo depende de si la brisa mueve el atardecer, o lo deja inmóvil en el recuerdo. ¿Por qué? Porque no siempre hay que abrir el paraguas cuando llueve. ¿Por qué no sentir la lluvia en tu cuerpo? Si ni siquiera puede ahogar los pensamientos, ni ocultar tus lágrimas. Ni llenar los huecos que ocupa el vacío. ¿Por qué no hacer la maleta aunque no tenga que ir a ninguna parte? Si las caricias ocupan el resto. ¿Importa algo? Si los hechos son palabras que se las lleva el viento y las palabras hechos que sueñan. ¿Entonces? Sigue soñando y apaga la luz…


Aileon

lunes, 4 de enero de 2010

La caja de la ilusión




Estoy de los nervios. Mañana me espera un día ajetreado porque es el día que me pongo en contacto con los padres para que me den los regalos. Ya verás, algún año me liaré y daré camiones donde tengo que dar barbies.

Lo primero que haré es ir a casa de mi abuela. Bajaré la caja de la ilusión. Una enorme caja que sólo se abre y se cierra una vez al año. Dentro está el traje de Rey Mago y sus complementos. Colgaré la capa para que se airee… Por la noche, cuando me asegure que mi sobrino no vendrá ya más a mi casa, iré a buscar el traje, sobre todo para poder planchar la capa… El traje estará listo en mi habitación.

Sólo me falta comprarme maquillaje blanco, que poco me queda ya, y caramelos. Los compré hace unos días pero es lo que tiene, que empiezas cogiendo uno y te das cuenta que solo quedan cinco, y no es plan, que son para los niños.

Y ahora es cuando viene exprimirme la cabeza. Ya lo tenía que tener hecho, pero por todo, menos por falta de tiempo, no he hecho lo que debería haber hecho. No estoy obligada ni mucho menos, pero para ser sincera, a mí me encanta hacer este tipo de cosas, y más si la persona que lo recibe está ya de los nervios para ver que le preparo este año.

Empezaré con…

Estimada Marta,

Después de estudiar durante días su caso, hemos llegado a la conclusión que no tiene solución. Siento tener que comunicárselo en un día tan especial, que la magia existe pero de tontos no tenemos un pelo. No desespere, siempre hay un roto para un descosido. Ya no nos quedan príncipes azules, de lo contrario, ya me los hubiera quedado yo todos, (ayy perdón, sigo, disculpe….señorita) pero en la última estantería hemos encontrado algo que le puede dar la misma utilidad, y que se asemeja a lo que tanto desea, aunque no sé si se lo ha pensado bien. Entiendo que el color es lo de menos…

Rey Mago,
Melchor



Imagen: Yo

Aileon


miércoles, 30 de diciembre de 2009

ReSisTiré



Estoy de un sensible
que no está escrito en los libros,
ni en el firmamento.

Feliz salida y entrada de año
a todos los que seguís este blog.

Cuídense,
Aileon

jueves, 24 de diciembre de 2009

Lo mejor





Lo mejor que puedes hacer en la vida es creer en ti y dudar en cada momento. Será la única manera de estar convencido de lo que haces y si merece la pena.

Lo mejor que pueden hacer los demás con tu vida es ponerse un esparadrapo -de farmacia mejor que son más buenos- en la boca y quitárselo sólo para respirar. Y, a veces, ni eso.

Aileon

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Ni para pipas...



Consecuencias, escarmientos o simplemente baja en defensas, estoy y me siento fatal. Me duelen hasta las pestañas. Creo que acabaré así el año…





Espero poder empezarlo así…






Por cierto,
felices fiestas y todo eso.

Aileon

jueves, 17 de diciembre de 2009

La 401






Voy a quitarle hierro al asunto, porque hay que llevarlo lo mejor posible e intentar sonreír, aunque no es fácil, e intentar que el ánimo no decaiga. Y ya está. No hay más remedio.


Ella está en la peor planta, en la que no están bien mentalmente. Con deciros que entrar, entra todo el mundo, pero para salir tienes que poner un código. Algunos son agresivos, otros duermen todo el día, otros chillan…Como es el caso de mi abuela. Chilla a todas horas, llora, no abre los ojos, no duerme, ve niños, hombres de negro,…Y todo eso chillando, sin ni un minuto de descanso. Ya no saben que medicamento darle para tranquilizarla un poco. Hace poco nos llamaron y nos dieron un gran susto con tanto medicamento. Su cuerpo está relajado, pero su mente no. Trabaja a todas horas. Y para colmo no come, o casi nada. Cierra la boca y si encima la comida se la tenemos que dar con una jeringuilla, la cosa se complica.

Ayer fui a darle la cena a mi abuela en la clínica donde está para la recuperación. El día que no puedo ir, va mi madre y el día que ella no puede, voy yo. De todas formas nos han aconsejado que no siempre vaya la misma, porque allí es para acabar desquiciada, desesperada y completamente ida de mente (no me gusta la palabra loca. Tengo mis motivos). Así que entre mi madre, una señora que va los fines de semana y yo pues nos vamos apañando. El problema vendrá cuando nos digan que está recuperada (de la cadera porque de la mente ya no) y que no la pueden tener allí. Y sin plaza en una residencia, como comprenderéis no estamos dispuestos a pagar 2000 euros cada mes (sí, sí, habéis leído bien) porque así la dejarían un tiempo más allí. Yo no he ido a las citas pero vamos, eso si es de locos porque dicen que no hay plazas, pero si pagas sí. Y nada menos que esa cantidad, joder…Y pueden duran unos meses como muchísimos más. Y mi abuela tal como está es imposible tenerla en casa. Ya no.

Pues bien a lo que iba, ayer como otras tantas tardes llegué al centro. Nada más entrar ya supe que pasaría un calor de mil demonios. La ropa que llevaba no era la adecuada. Nada más entrar una mujer me coge de la mano y me dice que no sabe donde está su habitación. Se lo digo a la enfermera y me dice que no le haga caso (cada vez que salía de la habitación me decía lo mismo). Paso por el comedor donde están todos ahí, cantando villancicos y me dirijo hacia la primera habitación donde está mi abuela. La 401. Ya la oigo de lejos. Esta vez chilla llamando a mi padre. Menos mal que mi abuela está sola en la habitación. Entro y la que chilla soy yo. Contenta por verla. Aunque su mente aún no ha regresado...
...



Le quito la barrera para poder acercarme para darle un beso mientras le acaricio la mano que sujeta fuertemente contra su pecho un peluche de mi sobrino (como se lo quites se pone peor). Ni siquiera abre los ojos. Sigue chillando, delirando mientras le digo que fuera hace mucho frío, y que ojalá nevara. Ojalá.

Quedan 15 minutos para la cena. Me siento en la silla y la observo. Esta vez no entiendo lo que chilla. A los pocos minutos reparten la cena. Entre los chillidos que se me meten en la cabeza, la gente que cantaba los villancicos y encima mal, y el calor que hace…ufff!

La comida se la doy como puedo, porque no traga. Y con la jeringuilla es difícil saber cuando hay que parar, cuando tiene la boca llena. Yo venga para dentro, pero claro, como dice mi padre, no le metas tanto que las vas a ahogar, ufff. Y ella cerrando más la boca y yo cabreada para que la consiga abrir algo y de lado, ya que la comida se la tengo que poner por el lado. Y yo unas calores que ya no me puedo tirar más para arriba el jersey…Venga, yaya, ahora el yogur que a ti te gusta mucho. Vaya si le gusta.

Absorbo con la jeringuilla el yogur de coco y cuando iba a dárselo ¡¡¡¡zas!!. No sé que narices hice que salió todo disparado. Normal, si esa jeringuilla va muy dura…¡¡¡Ala!!! Por mi jersey, sábanas, suelo…Hasta por las paredes porque mi padre cuando vino dijo ¿Qué es eso blanco de la pared? ¡¡Qué horror!!! Ahora la que chillaba era yo, y me dio la risa. Normal en mí. Me suele dar la risa. Y si me daba la risa me entraba más calor. Uff, que manera de sudar. No podía parar de reír. Menos mal que estaba sola. Menos mal… Es que daba muy mala impresión y se notaba muchísimo sobre todo en las sábanas. Gotas blancas, semitransparentes por todos lados. Ya me veis cogiendo las toallitas y pasando por todos los lados el dichoso yogur y un olor a coco que tiraba para atrás…. Y lo peor de todo es que mi abuela tenía la boca abierta. ¡¡¡Ahora ¿No??!!! Qué ya no había yogur!!!! Ayyyy, yaya, yaya...

Y lo curioso es que ¡¡¡joder!!! con la poca cantidad que hay dentro y lo mucho que se ve cuando se desparrama fuera…


He intentado quitarle hierro al asunto o hacer de tripas, corazón. Es lo mejor. Porque hay que llevarlo lo mejor posible e intentar sonreír, aunque no es fácil, e intentar que el ánimo no decaiga. Y ya está. No hay más remedio.


Aileon


martes, 15 de diciembre de 2009