viernes, 29 de octubre de 2010

Ahora



No es justo…
No es justo.

Aileon

jueves, 28 de octubre de 2010

Oscuridad



Ver fantasmas donde no los hay
es terriblemente peligroso para la salud mental.


Aileon

domingo, 24 de octubre de 2010

..es cuestión de tornillos



Se me olvidaba,
La envidia jode a las demás.
Lo único que cambia es la tuerca…


Por cierto,
¿Cómo puedo soñar sin sueño?
No me despiertes….

Aileon

viernes, 22 de octubre de 2010


Es el primer año que no voy a ver GH. No me gustan los ingredientes. Tengo en mente otras cosas en esas horas nocturnas. Por cierto, las prácticas ya mejor, muchísimo mejor. Los yayos me pitan por frenar en los pasos de peatones, los –chicos- jóvenes me dejan pasar (será por eso de afinidad de hormonas), y mi profesora se cabrea con ellos. ¿No han oído hablar de la distancia de seguridad? Pues eso. Yo no pierdo los nervios, en eso no, y he superado con creces el miedo atroz que tenía. Ella dice que por como llevo el coche eso no es tener miedo, sino creer que tengo miedo. Puede que tenga razón. Cuando cierro los ojos, sólo hago que ver peatones.

Noelia, busca peatones, búscalos, o …suspensa!

Aileon

jueves, 21 de octubre de 2010

Abrázame



Arrópame con el viento,
Que tus palabras me han dejado fría.

Aileon

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿Qué es?



Diversidad de opinión entre hombres y mujeres

de edades comprendidas entre 18 y 45 años.
Respuestas de todo tipo,
incluida la mía.
¿Qué es el amor?

Enamorarse es como si te atropellara un camión.

El amor es lo más rastrero que existe.

Un falso mito.

Es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida.

Una puta mierda.

Amor no, sexo sí.

Lo es todo.

Supongo que es lo único que nos mantiene a flote.

Es sinónimo de sufrir.

No mirar a las demás.

Ojala tuviera la respuesta.

Dormir con mi marido todas las noches.

Algo que en estos momentos ni tengo ni ganas.

Estar ‘atontao’

Dejar de salir con los colegas.

Ya ni me acuerdo.

Lo anterior al matrimonio.

Una montaña rusa.

Hacer cosas por una persona que jamás haría.

No podría vivir sin él.

Vivir

La peor cursilada.

(…)

Aileon


martes, 19 de octubre de 2010

Dicho por mí



Es fácil.
Puntuar cada frase (1,2,3)


Me aproximo más a un espectro de carne y hueso que a un mortal medianamente normal…

¿Qué importa la moral cuando las agujas del reloj dejan de ser monótonas?

Si en todos los cuentos aparecen los mismos personajes, ¿por qué en el mío sólo hay brujas?


Aileon

Se ruega silencio



Aunque parezca raro no, rarísimo, me voy a dormir ya. Es lo mejor que puedo hacer. Un planazo, difícil resistirse. Al fin y al cabo, hasta el puto insomnio me ha abandonado. ¿Tengo que dar la bienvenida a Morfeo? Pues no estoy para hacer amigos.
Siempre vuelvo a ti…



Buenas noches,
Aileon

lunes, 18 de octubre de 2010

Ellos y yo


Aunque me iría bien uno, y el médico me lo ha recomendado es algo superior a mí. ¿El motivo? No me gusta que me toquen la espalda, mucho menos que me masajeen. Rara vez la enseño. En bikini y por supuesto en la intimidad. Jamás me verán con la espalda descubierta por algún vestido, camiseta ni nada por el estilo. Tengo una cicatriz en el lado izquierdo, por el centro más o menos, de forma curvilínea, de unos 14cm.

Nací con un bulto de grasa en la espalda, que me iba creciendo poco a poco. Pendiente de que no recibiera un golpe, con siete años decidieron operarme. Una experiencia que me marcó para el resto de mi vida. A pesar de mi corta edad lo recuerdo como si fuera ayer. Una semana ingresada en Barcelona. Mucho tiempo durmiendo bocabajo y sin almohada, de ahí que continúe durmiendo- a veces-sin ella.

Fue curioso, porque yo ingresé la tarde antes de ser operada. Digo lo de curioso, porque nada más llegar a la habitación, vino el doctor (por aquel entonces para mí era ‘el de la bata blanca’) y les dijo a mis padres:

- Todo ha ido muy bien, ya se pueden ir.

Y yo más contenta. Se me iluminó mi sonrisa de niña. Recuerdo perfectamente que agarré la mano de mi madre y le dije: ‘mama, ya nos podemos ir’. Evidentemente fue un error. Nada más entrar, vi a mi compañero de habitación. Lo habían operado de su ‘titola’, como decía él, y tenía como una especie de protección para que no se tocara, y desde mi visión, visión de una niña de siete años, parecía un niño embarazado. Menudo era. Tenía cinco años. Aún recuerdo su cara. Su nombre más, Cristian. Fue mi compañero de travesuras durante una semana, junto con una niña de cuatro años que estaba en la habitación de enfrente, que sólo hacía que coger los zapatos de tacón de su madre. Ellos corrían como flechas, y hacían cabrear a las enfermeras. Yo, tras la operación, caminaba tras ellos. Pasillo arriba, pasillo abajo. El mejor momento del día era cuando me asomaba por la ventana y veía a mi padre y a mi hermana aparcando el coche.
Es curioso, ha pasado muchísimo tiempo, pero aún recuerdo sus caras, sus sonrisas, etc. ¿Se acordarán de mí? Eran muy pequeños… Al poco de salir de allí, mis padres mantuvieron contacto con los padres de Cristian. Pero lo que pasa en estos casos, que poco a poco se va perdiendo el contacto.

Lo peor fue el día de la operación. Recuerdo que cuando estaba en una sala contigua al quirófano, en el que iba a ser operada minutos más tarde, me tuvieron que poner más anestesia de lo normal. Les costó dormirme. Estaba muy nerviosa. Me pincharon en las muñecas y me dijeron que miraba a la luz, pero no me dormí. Me tuvieron que pinchar también en los tobillos. Me desperté mientras entraba por la puerta de mi habitación ante la sonrisa de mis padres. Era más profundo de lo que creían, pero todo había salido bien.


Esa noche fue dura para mi madre, la pobre. Cada poco tiempo quería ir al lavabo (tenía que eliminar toda la anestesia) y me tenía que llevar a caballito, porque apenas podía moverme. Cristian se reía de mí. Decía que era una niña pequeña. Maldito pequeñajo.

Cada vez que veo la cicatriz, no puedo evitar acordarme de todo lo que viví en aquel hospital…

Aileon

jueves, 14 de octubre de 2010

Sinceridad



Sin palabras en el tiempo,
Puede que me arrepienta,
pero ahora mismo es lo que pienso.
Creyéndome estrella
No llego ni a luciérnaga.

Aileon

miércoles, 13 de octubre de 2010

Sueños de algodón



Hoy me doy por vencida.


Aileon

martes, 12 de octubre de 2010

Llueve sobre mojado









Regreso sin poder caminar –bien-. Me duelen hasta las pecas, y ya es decir. Yo creo que las agujetas me llevan a mí, y no yo a ellas. Sí, estoy molida. Mientras todos dormían la siesta, nosotros fuimos a jugar al pádel. Era la primera vez que jugaba, y la última, quizá. Madre mía, que manera de sudar…Pim pam, pim pam…Lo bueno es que cogí el ritmo y luego cualquiera me paraba. Sólo que me entraba la risa, y perdía toda la fuerza. Fue divertido. No se lo puse nada fácil al nene, jeje.
Si es que yo cuando me pongo,…me pongo.

Una oferta que no podíamos dejar escapar.Un año más he podido disfrutar de toda mi familia junta. Una estancia para el recuerdo, y muchas risas. A cada cual peor, madre mía. Nos daba el virus de la risa y ya no podíamos parar de reír. ¡¡Esto no es serio!!


Mi hermana: “¿Qué coño hago yo aquí viendo a los del imserso bailar pasodobles cuando debería estar viendo CSI?” (dí que sí, viva la integración social entre diferentes generaciones)

Mi cuñado: “Es lo mismo pero diferente, es como siempre, pero distinto, no tiene nada que ver, pero es lo que siempre pasa" (¿¿¿Cómo???)

Yo: “¿Y esto se supone que es uno de los mejores SPA por sus no sé cuantas piscinas, chorros, y demás que te aportan relajación y bienestar? ¿Seguro? Joder, pues si con sólo ver la gente y el ruido que hay uno sale más estresado de lo que entra”(A ver si nos hemos equivocado y ponía en la entrada ‘piscina municipal’ y no nos dimos cuenta)



Aileon

sábado, 9 de octubre de 2010

Sí, sí, ya lo he cogido


Me voy de puente con toda la familia.
Se me cuidan.

Aileon

martes, 5 de octubre de 2010

No estoy segura



Esta tarde ha sido como ‘Sexo en Nueva York’.
Sólo que sin sexo y sin Nueva York.


Aileon

domingo, 3 de octubre de 2010

Pequeña, pero matona





Esta tarde he ido a jugar a los bolos. Me gusta – sobre todo los night bowling-y lo bueno es que no se me da nada mal. Tengo mi estilo particular, y siempre quedo entre los primeros. Pues bien, la primera vez que he tirado he hecho un mal gesto en el tobillo izquierdo. He intentado tirar en más de una ocasión, y nada. No he podido. Me dolía muchísimo. Han tenido que tirar por mí. Otro día, la revancha.

Ahora estoy tumbada en el sofá. Sigue doliéndome al apoyar el pie en el suelo. Lo peor de todo es que mañana tengo que ir a Barcelona. A ver como amanezco.




Foto echada antes del mal gesto.

Buenas noches,
Aileon

Menos mal



El otro día una amiga me preguntó:
¿Cuál ha sido tu conversación más estúpida y rara que has tenido?

No dudé. Me vino a la mente el día que fui al Zoo. Explicada o leída pierde toda su esencia, pero os prometo que en aquel momento pensé Tierra trágame. Fue rara, y sobre todo, lenta, donde predominaba el silencio. Nunca me había pasado.

Yo hacía muchos años que no iba al Zoo, pero más o menos sabía por donde teníamos que ir, pero para más seguridad le dije a mi amiga será mejor que preguntemos por si acaso. Fue decir eso y ver a lo lejos a un policía, caminando ligeramente.

Primero pondré la conversación tal cual fue. Luego añado detalles.

- Disculpe, una cosita…
- Sí, dígame.
- ¿Vamos bien para ir al Zoo de Barcelona?
- Mmmm….mmmm…. Sí…..Sí…..Sí….. Vale, tenéis que seguir recto, cruzar el parque y al final veréis las taquillas.
- Gracias.
- A vosotras.


¿Visto así nada raro no?

Pues bien, yo a medida que me iba acercando al policía, ya veía que él estaba como en sus cosas, caminaba pero se le notaba ausente. Y no se porqué extraña razón me puse nerviosa. Es raro, pero me puse, y me lié con la primera pregunta cuando estaba a escasos centímetros de él. Cuando me salió la palabra ‘’Cosita’’ ya pensé ¿Pero qué coño dices? Mi idea era decir disculpa, una pregunta, pero ¿¿¿Cosita??? ¡¡¡Madre mía!!!! Y mi amiga diciendo ¿en qué estarías pensando?

¿¿¿Cosita de qué??? Menos mal que no me dijo ¿¿¿Y qué cosita es???? Y yo le hubiera dicho empieza por la letra Z...Porque sino me hago fan suya al instante aunque lo que menos me apetecía era jugar. Y menos mal, que estaba más perdido que yo. Porque me respondió por responder porque se le notaba que estaba en las nubes. Lo mismo él pensaría “¿Por qué narices me preguntan a mí? Ah, si…porque soy policía”. Y mi amiga diciendo detrás mío a menudo le has ido a preguntar, éste está más perdido que nosotras.
Entonces se me olvidó realmente porque había parado aquel policía. No es broma, no sabía que decir. Me parecía absurda aquella situación. Porque yo no sabía que preguntar, y el policía, a saber en qué estaba pensando. Pero como el seguía mirándome pero ausente, pasaron unos cuantos segundos los dos sin decirnos nada. De repente, miré hacia arriba y vi que había un cartel de esos de publicidad en una farola, que ponía ‘’Vine al Zoo de Barcelona”. Y le dije:

- ¿¿¿Vamos bien para ir al Zoo de Barcelona????

Menuda gilipollez le solté, pero ¡¡¡¡Si estábamos en Barcelona!!!! Era evidente que no le preguntaba por el de Madrid, uff. Menos mal que él seguía en su mundo, menos mal. Porque si me llega a decir, Sí, con tejanos ya vais bien. Me hago doblemente fan suya.

Lo peor es que tardó en contestar. Y mi amiga diciendo, ahora nos dirá Sí, se quedará con nosotras y se irá. Y yo diciendo por lo bajini, no jodas.

El VALE, después de tantos sí, fue fundamental. Reaccionó. Pero entre tanto Sí, y Sí, dejaba un margen de cinco segundos. Y yo ahí mirándolo con cara de no se qué… Finalmente nos indicó como llegar al Zoo. Y yo respiré tranquila.

Realmente nunca me había pasado eso. Entrar mal, quedarme en blanco e irme incrédula. Y no sólo eso, que cuando uno pregunta, el otro responde más o menos con rapidez. Pero ahí el silencio reinaba por si solo. Y a mí me faltó poco para echarme a reír. Porque las ‘perdidas’ no éramos nosotras, sino el propio policía. Por lo menos de mente. A saber. Ahora eso si, menos mal. ¡¡¡Menos mal!!! Sino me autodenomino presidenta de su club de fans.
¡Qué crack!

Moraleja:
Mejor que pregunten otros.


Aileon

viernes, 1 de octubre de 2010

Torres caídas




¿Qué necesidad tiene la gente de mentir? No lo entiendo. Y eso que es una mentira en toda regla. No es que me fastidie –por no decir que me jode- sino me molesta que la otra persona piense o se crea –repito- se crea que soy estúpida o tonta, o mezcla de las dos. Por ahí ya no paso. Porque ya que me mientes, por lo menos sé inteligente, y haz lo posible para que esa mentira se convierta en verdad, o por lo menos que lo parezca. ¿Y todo para qué? ¿Para quedar por encima de los demás? ¿Aparentar algo y ridiculizar al resto? En el fondo no me sorprende. Ya no en sí por la mentira, sino porque esa persona deja de tener credibilidad ante mis ojos. Ha caído en picada.

Es una verdadera lástima, pero ahora parece que todo tiene sentido. Al fin y al cabo, cara no hay más que una. Y siempre acaba saliendo. Siempre.


Aileon