sábado, 28 de noviembre de 2009

El principio del fin



Es lo peor que nos podía pasar. Es como volver a empezar, pero peor. Ahora que todo empezaba a funcionar, a seguir una ruta marcada que nos llevaba por buen camino, y ahora esto.

Paciencia, es lo más. Y suelo tenerla, no la pierdo nunca. Pero ayer, o esta mañana no es que la haya perdido, más bien me planteo si en realidad alguna vez la he tenido. Salí a las ocho de la mañana, por los pasillos del hospital llorando ante la mirada de mi madre que veía como me alejaba mientras era ella la que tomaba mi relevo. Esta madrugada he tocado fondo junto a su cama.

No pasamos un buen momento. Se ajunta el hambre con las ganas de comer. Creo que lo peor está aún por llegar, y vamos a acabar todos desquiciados. La situación nos supera por momentos. Serán semanas, por no decir meses, complicados. Pero que nadie me vuelva a decir que tengamos paciencia, porque no, ya no lo aguanto.

Odio esa palabra con todas mis fuerzas.
Ahora sí.

Desconecto.
Besos a todos,

Aileon

viernes, 27 de noviembre de 2009

No, no es el momento...




Es cuestión de tiempo y espacio…

Por mucho que quiera, por mucho que desee tenerlo, ahora no, no es el momento. Pero sé que algún día tendré dos de las cosas que me hacen tremendamente feliz. A uno ya le he echado el ojo, y a la otra ya me he informado de precios. Pero ahora no, no es el momento. Tampoco puedo. Fácil el primero. Difícil la segunda. Ahora si entran por la puerta, yo salgo por la ventana. Tampoco me apetece tenerlo aquí. Más bien lo quiero estrenar, como con todo. Todo es cuestión de gustos, y de crear tu propio espacio. El mío ya lo tengo en mente, sólo me falta el espacio.




Ambas cosas tendrán que esperar, y sé y estoy convencida que el día menos pensado, aunque la segunda me cueste lo mío, la tendré. Sólo es cuestión de colores, formas. Claro que dicen que tener una da muy mala suerte. No sé, tanto la buena como la mala ¿realmente existen? ¿Puede un hecho cambiar tu suerte? o ¿Es una cuestión de azar, destino, circunstancias y casualidades? Menos mal que yo me llevo muy bien con las dos. Menos mal…

Aileon

jueves, 26 de noviembre de 2009

Ya llegó...

Dicen que la Navidad está a la vuelta de la esquina, y eso significa que no me puedo dormir en los laureles. Debo ir pensando en el día de Reyes. En tunearme el traje, que ya toca, sobre todo el pantalón y en preparar escritos y detalles que no esperan. Sí, a los niños reparto juguetes (cada año me hago un lío que no veas) y a los mayores escritos, tipo pergamino, donde prima por excelencia el humor.
Este año tengo la mente espesa y la pluma sin tinta, pero no desisto en poder encontrar las palabras adecuadas para ese día tan especial. Palabras que dibujen una sonrisa en los labios de quién las lea. Estoy en ello.

Yo doy ilusión y tú la quitas (eso sólo lo puede entender quién la conozca, jeje) Hoy es el cumpleaños de mi sister.



Uy no no, perdón. Ésta tan seria no va contigo, ups.
Ésta mejor. Sólo imagina a la mama bailando, jejejeje

Dale daña!!! Un año más de risas. No cambies, bueno sí, siempre se puede mejorar, jajajajajajajajajajajaja

¡¡¡¡¡¡MUCHÍSIMAS FELICIDADES!!!!!!






Aileon



martes, 24 de noviembre de 2009

Érase una vez...



Colorín, colorado…Mi cuento ya te lo he contado.

Si en todos los cuentos aparecen los mismos personajes ¿por qué en el mío sólo hay brujas? Estoy por irme con la escoba, de copas con la abuela de Caperucita, comerme las migas de pan de Hansel y Gretel, macharía a Cenicienta para que limpiara todas las casas del mundo, quemaría toda varita mágica de las hadas, metería a Peter Pan en una residencia, no despertaría jamás a la bella durmiente para poder ligarme al príncipe, separaría a los tres cerditos, me fiaría del lobo, haría que los siete enanitos hicieran triple jornada mientras la otra está con Geppeto, le raparía el pelo a Pocahontas, obligaría a Pinocho a decir mentiras, chafaría a Pulgarcito, compraría una mini pecera a la sirenita, les pondría un palacio a las ranas, liaría a Campanilla y a Pepito Grillo, comería todas las manzanas envenenadas…Y a los príncipes. Los montaba a galope y los perdía en el infinito y más allá. Y a las princesas. Ayy, las princesas ¿Qué hago con los princesas? Me basta con mirar la imagen...

¿Soy mala? Bienvenido al mundo real, y ya mismo al 2010.

Aileon

jueves, 19 de noviembre de 2009

¿Brillan?

***




Swarovski

Ellos ven el cuerpo
Yo admiro el trabajo

(y no precisamente el del cirujano)

Impresionante.


¿Algo que añadir?

Yo sí, desconecto unos días.

Y que mejor que dejaos con estas tres bellas mujeres.

Cuídense,
Aileon

miércoles, 18 de noviembre de 2009

martes, 17 de noviembre de 2009

Como templos.


Esto es jodido. ¿Por qué? Supongo que el tiempo al igual que cura las cosas también las cambia ¿no crees? Sólo tengo que observar a mi alrededor y ver en su interior…


Aileon

lunes, 16 de noviembre de 2009

Reglas y sueños




Mis tres reglas básicas:

No me gusta que me cojan mis cosas y que no las dejen donde estaban, o por lo menos que me lo digan, más que nada porque luego las busco desesperadamente y pierdo el tiempo. Y no hay cosa que me da más rabia que darme cuenta que estoy perdiendo el tiempo. Mi tiempo es mío, que nadie me lo haga perder.


No me gusta que me digan continuamente lo que tengo o no que hacer. Y no hablo de consejos que siempre son bien recibidos. Hablo de hacer lo que los demás quieren. Soy mayorcita y asumo mis consecuencias, las malas y las menos malas. Mi vida es mía, que a nadie se le olvide.


No me gusta que me impongan sus pensamientos, ideas, hechos como la única verdad absoluta. La forma de percibir y sentir es relativa, y como tal hay que respetarla. Mi forma de ver la vida es mía, que los demás vivan las suyas y dejen de joder al personal…

Si ves que la vida te persigue, corre en la misma dirección que ella. Es inofensiva.

Nota:
Como banda sonora es mi preferida con diferencia.
Fue la primera película que vi que me pasé la última media hora llorando. No podía parar de llorar. Claro, que eran otros tiempos y yo era joven. Ahora lloro a la primera media hora.


Nota 1:
Así me gustaría que fuera mi boda. Requisitos:
Frente al mar.
En Septiembre.
De blanco.
Descalza.
La luna como testigo.
Pétalos rojos.
Antorchas a mi paso.
Una suave brisa que mueva mi pelo suelto.
Mi sonrisa entre lágrimas al ver mi sueño cumplido.
Esta canción de fondo cuando camine hacia él.
Y él...nunca dejes de mirarme.


Por un momento he soñado estando despierta.

Pero ¿quién sabe? Todo es negociable, jeje.

Aileon



domingo, 15 de noviembre de 2009

Juro decir la verdad y nada más que media verdad...



En días así, no hay palabra
que me defina el diccionario.
Necesito un mínimo de algo
y un imposible de nada
para no ser invisible del todo.
(Aileon)


Am I invisible because you ignore me?





viernes, 13 de noviembre de 2009

Noches de madrugada

Emmanuel Moire





Je fais de toi mon essentiel...



Me enamora su voz.


Buen fin de semana.
Se me cuidan,
Aileon

miércoles, 11 de noviembre de 2009

No siempre los espejos reflejan lo peor de ti...





No es una cosa que me moleste, ni siquiera me preocupa. Sólo que me parece triste el concepto inequívoco que me ronda. Puede que haya dado pie a ese concepto, cosa que no entiendo, pero la percepción actúa de esa manera. Dentro o fuera, no siempre es la misma. Ese es el problema. Que todo lo que se mira a los ojos se puede debatir. Lo demás, lo dudo. Aunque claro, pensándolo bien, puede que los demás tengan todo o nada que ver, y les moleste lo que en realidad envidian. Y no hablo de la buena, que todos sabemos que no existe. Aquí no hay relatividad que valga. No soy química, ni mucho menos física. Soy palabra de tapas duras, que narra y cuenta su vida a medias. Anónima para el resto.

Tras la sonrisa puede haber un puñal y tras una espina, una bella rosa. Por esta vez, deja de sonreírme…


Aileon

martes, 10 de noviembre de 2009

Instinto animal...


Acabo de comer. Recojo la cocina. Me tumbo en el sofá. Enciendo la tele. Primera escena una que aparece por la tarde, más conocida en mi casa como la cara cabra, dice…


“A todas las señoras de aquí les digo que tienen que hacer sexo oral desde el primer minuto…”

¿Cómo? ¿¿¿¿Cuántos capítulos me he perdido???? ¡¡¡A ver si se piensa que es hablar de sexo!!!


No por lo que ha dicho que no me escandaliza, pero si por quién lo ha dicho. ¿Pero qué pretende? ¿Aparentar ser una experta en sexo? Pues si seguro que no enciende la luz por miedo a enseñar un codo. Vaya tela, las periodistas ya no son lo que eran, y el sexo…

Total, que me he dado media vuelta y he intentado cerrar los ojos, dormir ya es otra cosa…

Claro que conociendo mi gusto por el Amazonas, luego he visto ésta otra, como no, aunque bueno, pues…

Yo, mejor no digo nada y, me quedo con la frase de la cabra.





Aileon

domingo, 8 de noviembre de 2009

Séptimo sueño





Así de fácil.
Así de simple.
Así de cierto…



Cuando la venda de tus ojos
te impida ver la realidad,
Sólo tienes que buscar una mirada
que te haga soñar.


Aileon

Vidas sin luz





Sólo me ocurre ese día. Es curioso como me afectan los sábados por la tarde cuando no tengo planes, cuando no tengo que subir a Barcelona, o cuando no estoy con él. Por un motivo u otro siempre acabo triste, pensativa, y con una sensación de vacío oxidado. Pero ese es otro tema. La cuestión es que cuando me quedo sola en casa, sin nada que hacer, sin nada que ver, sin nada que escribir y con el pijama a cuestas, me da por ordenar lo que tengo en el armario. Más que ordenar, tener algo que hacer. Y más que hacer, llenar el vacío con algo. Y más que llenar ese vacío,... recordar. Sí, esa es la palabra. Pero es que el tiempo, la situación y la circunstancia me obligan a ello. Pero no me quejo. No, de eso no. Todavía, no.

Con una pequeña y simple luz que apenas iluminaba mi habitación he abierto el armario de las letras, de mis letras. Como por azar, he cogido una de las carpetas. Ni siquiera recordaba su interior. Mezclada con todos los apuntes de la universidad y lo que no es universidad la había olvidado por completo. Me siento en la cama y me apoyo contra la pared. Enciendo una vela blanca que tengo a mi izquierda. Todo está en silencio. Ni siquiera pongo música. Muy raro en mí, pero empiezo a recordar que hay en esa carpeta. Lo siento, ni siquiera el sonido de un piano merece ese momento. Optó por el silencio. Abro la carpeta y me invade un olor de dolor, de sufrimiento. Un dolor que jamás debería haber existido. Ahí están arrugados en el paso del tiempo, no en el recuerdo. Uno del 2001, otro del 2004. Las portadas vuelven a dejarme helada. Empiezo a leer…

El nudo en la garganta rompe a llorar.

Se nota que ya no dejan tinta, pero si huella. Desgraciadamente una huella imborrable, y un dolor insoportable e insuperable. No es justo. La vida a veces no es justa, y muy justa para quienes no se la merecen.


¿El por qué guardo los periódicos de aquellos fatídicos, tristes y dolorosos días? Por una simple y llana razón. Porque me lo debo a mi misma. Porque me marcaron. Porque en toda oscuridad siempre hay un pequeño rayo de luz. Por eso y porque...
Quiero que mis futuros hijos no tengan una venda en los ojos, y sepan el verdadero sentido de vida. Porque quiero que sepan que nada es de color de rosa, que la vida es dura, que el sufrimiento está sin que nadie lo invite, que la intolerancia pasea con nosotros y a nuestro lado, que el dolor nos acompaña en la soledad, que la injusticia se respira con sólo abrir lo ojos, que la vida es un sin fin de muertes…
Porque quiero que vivan la vida, que disfruten, que luchen por sus objetivos, que expriman cada segundo en cada minuto, que valoren lo que tienen, que sonrían, que lloren y, sobre todo, que no hagan daño ni causen dolor a los demás, que desgraciadamente, de eso ya se encarga la propia vida y los malnacidos que habitan en ella. Porque quiero que sean felices…

Quizá así algún día me puedan explicar lo que yo no he entendido, ni entiendo, ni entenderé, ni jamás encontraré una explicación.

Hay que ser muy hijo de puta.


Vive y deja vivir.


Buenas noches,
Aileon

viernes, 6 de noviembre de 2009

Lo que hay que ver...




- ¿Sabes cuánto hay que pagar para ir a ese gimnasio? Es que me han dicho que está muy bien, pero que es un poquillo caro, unos 60 al mes.
- Alaaa ¿quién te ha dicho eso? Eso es mentira, yo desde hace cuatro años voy a ese gimnasio dos veces por semana y no pago eso. Madre mía, ¡¡¡qué barbaridad!!! No, no. Tú ni puto caso.
- Si no es mucho preguntar ¿cuánto pagas al mes?
- 55 euros.

Joder, o yo soy tonta o me hacen tonta, o los demás son tontos, o las tres cosas.


Pues eso, tengo que revisar urgentemente mi concepto de barbaridad.

Para todo lo demás…Vaffanculo.

Llega el finde y una se vuelve cañera.
Hoy tengo cena con amigas.
Tapeo del bueno con el camarero Miliki
Risas de postre.

Buen finde,
Aileon

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Silencio





¿Crees que me conoces?

Dicen que las palabras delatan y nos dejan ver el verdadero yo de todo aquel que lee y escribe, que lamenta y sueña con su pluma y su mirada, aquel que sigue sus pensamientos sepultados en forma de vocales y consonantes teñidas de tinta, reseca por el tiempo sin números ni agujas que lo acompañen. Todo o parte de la nada es un espejismo, una capa de doble filo que silencia lo invisible a los ojos del que está cansado de ver, y se deja llevar por la tormenta de arena fina que zarandea los recuerdos sumergidos en sollozos y lúgubres sonrisas. Como marionetas sin cuerdas, van de boca en boca, en manos que no son su voz. Quedan plasmadas en un papel en blanco, con intención que alguien les devuelva su vida, su falsa vida. Como el vaivén, regresan, vuelven y se van…Huyen en busca del herido, del que carece de sentimientos, del vacío sin pensamientos. Y se apoderan dejando sin aliento al afásico que busca desesperadamente impotente su voz. Y se burlan de los que creen que les dicen la verdad. Y aparecen cuando sobran, y desaparecen cuando no las necesitamos. Dicen que las palabras nos delatan. Después de esto, estoy segura.



Aileon


lunes, 2 de noviembre de 2009

A mí, lo curioso me emociona...




No sé si alguna vez lo he dicho, pero tengo dos ahijados. Uno de ocho años, hijo de una prima de mi madre, y el otro mi sobrino de seis, que es mi niño. Ambos, me vuelven loca. Y yo como loca, estoy encantada. Lo curioso es que a ambos les regalé unos peluches cuando apenas tenían meses. Al mayor, un Bambi. A mi sobrino, un perro. Y es que parece que los haya parido a los dos. Se parecen tanto a mí, o yo me veo tan parecida a ellos, que...

El otro día hablando con mi prima, me dijo que mi ahijado aún duerme con ese muñeco, que es su preferido, que lo tranquiliza cuando lo toca. Tiene muchos juguetes, juegos y demás, pero como Bambi, ninguno. Lo curioso, es que mi sobrino con todo lo que tiene, no puede separarse del perro que le regalé cuando apenas tenía 9 meses. Donde va mi sobrino, detrás está su peluche. Ya es uno más de la familia. Si se cabrea el primero que recibe es él, pero cuando se despierta el que recibe sus primeros buenos días es su peluche del alma.
Y yo, pues…Me emociona saber que, después de todo lo que tienen los niños hoy en día, tengan un especial cariño a unos peluches que compré hace años. A mí, estas pequeñas cosas, me emocionan.


- Tita, ¿los muñecos tienen cerebro?
- No
- Y ¿por qué?
- Porque no son seres vivos y no tienen corazón.
- ¿Ah no?
- No.


Justo negarlo con rotundidad, bajó la mirada. El pobre se quedó callado, lo abrazó con fuerza y miró con pena a Jacky (el perro de peluche). Y yo pensé, menos mal que no es un ser vivo, de lo contrario yo creo que Jacky ya se hubiera suicidado porque tela mi sobrino el trote que le ha dado, y que le queda por dar…

Y como hablando en voz alta dijo...


- Jacky, no hagas caso a la tita, que dice que no tienes corazón. Los mayores no nos entienden. No importa, yo te quiero igual…

Y entonces pensé,

Es verdad, los mayores no nos entienden…


Nota:
Aquí os dejo uno de los Spiderman que le he hecho a mi sobrino. Está hecho con plastilina, a ojo. Vale, no es lo mejor. Pero yo lo hago con todo mi cariño, y él está encantado. Mi hermana no tanto que dice que luego se lo tiene que hacer ella, y no tiene ni idea, jeje.
Pero aún así yo me aprovecho y tiene toda la habitación empapelada con cosas que le hago (dibujos, dibujos con plastilina, con tela,...). Me encanta dedicarle tiempo a ello, porque no es que pierda el tiempo en eso, más bien lo gano en felicidad con el simple hecho de verlo a él feliz...

Nota 1:
El día que tenga un hijo, ya puede temblar…


Aileon