Cuando parece que todo está perdido, cuando ves que los días pasan y sabes que lo peor está por venir, cuando te das cuenta que nada tiene sentido, cuando sonreír te supone un gran esfuerzo, quizá el que más, cuando todo esto ocurre siempre hay un mínimo de algo que te hace ver los pequeños rayos de luz que entran y te dicen que desgraciadamente es cierto que tienes muchas cosas por las que llorar pero también una infinidad de otras por las que sonreír. Tienen razón.
Ojalá pudiera borrar los últimos meses. Ojalá. Sólo quiero que acabe este año lo antes posible, que todo vuelva a la normalidad y que la vida me dé la oportunidad de ser feliz.
- ¿Qué piso es? - 1º3ª - A ver, pues si no hay… - Ah, pues 2º 4ª
Acabo de llegar. Hemos ido a cenar a casa de una amiga que le han operado de la rodilla. Aunque hemos echado de menos a nuestro Miliki particular, facebook nos ha dado las risas que necesitábamos. Menudas risas. Aquello era un no parar. ¡¡¡A saber lo que pensarán!!!
Me lo he pasado genial, con ganas de volver a repetir. Pero la próxima vez con chirlas y almejas delante.
En la cena:
- ¿Qué es esto? - Vosotras probadlo, y ya me diréis. - No, no ¿qué es? Porque seguro que es algo raro. - Después os lo digo.
Y allá que hemos empezado a comer. Pues está bueno.
- Vale, va ¿qué es? - Lengua de vaca.
¿¿¿¿Whatttt?????
Por cierto, aunque aparezca mi nombre por ahí, me niego a ser la que está sentada y la que está justo a su lado.
Me han invitado a una demostración a cargo de uno de los mejores maestros del apasionante mundo del chocolate. Agradezco que hayan pensado en mí, pero no sé que pinto yo ahí, entre los mejores entendidos del tema. He aceptado.
Mañana me voy. El fin de semana-largo- como regalo de cumpleaños al nene. El hotel, o mejor dicho, aparthotel que más le gusta. No es la primera vez que vamos, ni la última. Es un hotel que incita a muchísimas cosas, entre otras, volver. Aprovecharé para descansar, relajarme, pensar, escuchar música, escribir –todo lo que tengo pendiente-, ver películas, pasear, cocinar, observar la ciudad mientras duerme, sentarme en la moqueta y dibujar, leer, estirarme en el sofá, bañarme en la piscina –climatizada- , reírme, conectarme a Internet, dejarme llevar, sentir,…
El sábado fui al cine. Sesión golfa. Como siempre. Yo siempre digo que no es lo mismo ir al cine a las 6 de la tarde que a las 12 de la noche. Es otra sensación. Mejor, por supuesto. La noche es lo que tiene. El cine, también. Y me di cuenta que soy más normal de lo que en realidad creía, y que no es que haya gente rara, sino que hay personas con unos comportamientos de cojones.
Está claro que en el cine ves de todo o de casi todo…
- Que la gente no pare de hablar. - Que esté el sabiondo del grupo y haga de guionista. - Que la gente intercambie fluidos de todo tipo. - Que la gente no pare de reír. - Que de repente te venga untufillo a pies. - Que la gente haga un ruido espantoso a la hora de comer palomitas. - Que sigan absorbiendo con la caña, cuando en realidad ya no hay bebida, ni el hielo se deshace ya. - Que la gente se duerma, y lo peor de todo que tengas que aguantar los ronquidos. - Que se discutan en medio de la película. - Que se vayan nada más salir las letras, y casi al final porque no les gusta la película. - Que se equivoquen de asiento y encima quieran tener razón. - Que se tropiecen y que las palomitas hagan de alfombra ante las risas de los allí presente. - Que te pisen mientras intentan pasar a los asientos de más allá.
O que…
- Cuando apaguen las luces, la gente saque un libro y con la luz del móvil se ponga a leer.
Pues eso hizo una chica que se sentó a mi derecha. No lo entiendo. ¿Tan interesante era ellibro? ¿Y por qué pagar para ver una película y empezar a leer? ¿Tan aburrido le parecía a la muchacha el ir al cine?
Y lo más importante ¿Qué tipo de móvil era? Porque tenía una luz que alumbraba que no veas, que si apuraba mi vista de lince podía llegar a leer hasta una línea del libro….
Y una cosa, por curiosidad, cuando tenéis que pasar para sentaros en vuestro asiento, y hay gente sentada, ¿Cómo pasáis? Quiero decir ¿dando el culo a los que están sentados o dando la cara o lo que está a la altura? Que la cosa no está para...En fin, me callo.
Y es que el cine ya no es lo que era…
Nota 1: Fui a ver la nueva de Tony Scott ‘Asalto al tren Pelham 123’
Ayer por la tarde acudí a la consulta del médico. Raro es que vaya. Ni siquiera fue porque estaba mala o me encontraba mal, simplemente fui para que me firmara un certificado. Me sirvió para conocer a mi médico nuevo (el anterior se había jubilado) pero perdí el tiempo y la tarde. Me dio rabia los motivos que me dio por los cuales no me firmaba ese documento, pero lo entendí. La ley es la ley, y ellos se lavan las manos. Aunque algunos parece ser que se las ensucian, y a menudo. No sé, de estas cosas no entiendo.
Puesto que necesitaba ese certificado urgentemente me aconsejó que fuera a una clínica donde te hacen las pruebas de inmediato y están cualificados para ello. Un poco perdida, hoy he ido.
He estado allí aproximadamente una hora y media. Con una camiseta de tirantes, una falda (cosa rara en mí) he pasado un frío de mil demonios. No entiendo porque ponen el aire acondicionado tan fuerte, bueno sí, para que vayas a visitarlos más a menudo y pagues, claro. Pues bien, viendo la gente que entraba y salía, yo pensaba ‘éstos se han olvidado de mí…’ Dicho esto, oigo mi nombre a lo lejos.Entro en una sala donde me miran la tensión y las pulsaciones. No entiendo. Mejor no pregunto y me dejo hacer. Me mandan para otra sala y espero a que vuelvan a decir mi nombre. Pasados los veinte minutos, me llama la doctora.
- Entra, por favor, ¿Cómo estás? - Muerta de frío, pero bien. - (Risas) Siéntate por favor. - Gracias. - Cuéntame…¿Llevas gafas? ¿Lentillas? - No. - ¿Tomas algún medicamento? - No. - ¿Te han operado alguna vez? - Sí, cuando tenía siete años. - ¿De qué? - De un quiste de nacimiento que tenía en la espalda. - Ah, nada importante. ¿Has estado ingresada recientemente? - No. - ¿Te has hecho unos análisis de sangre en los últimos cinco años? - Sí. - ¿Algún problema? - No. - Vale. Siéntate ahí, y respira normal y luego fuerte. - Sí.
Pasados unos segundos. - Vale. Ahora te pondré una serie de números y letras y me las tienes que decir. - Sí, sí, lo sé.
Empieza la serie de números y letras. ¿Saben no? De letras más grandes a cada vez más pequeñas. Empiezo a decirlas de carrerilla, y me dice:
- Ahora ponte esta plantilla (mucho más moderno que taparte con la mano el otro ojo jeje) y dime las que aparecen.
- ¿Las ves con claridad? (se refería a las cada vez más pequeñas) - Sí, sí. Ningún problema.
(Y ahora es cuando me he echado el farol del siglo, pero es que es verdad para una cosa que de momento me funciona y muy bien pues…)
- Hasta le puedo decir las que hay más para debajo de esa serie. - ¿Sí? - Sí, y las otras, también. - Bueno, no es necesario. - Sí, sí. Otra cosa no tendré, pero olfato y ‘ojo’ tengo un rato.
Entre risas, me dice que todo está correcto y que ya me puedo ir. Salgo y desembolso 45 euros. Hasta para saludar tendremos que pagar...
Que cada cual saque sus propias conclusiones. La mía me la reservo.
Sacando el lado positivo, nunca está de más hacerse una revisión. Lo de las locuras que tengo no tiene arreglo, pero de la vista, estoy mejor que nunca.La tengo como unlince.
Como mi hermana vive en un baJo y como los bajos de esos edificios tienen un gran patio, le compraron a mi sobrino una piscina de esas de plástico (como la de la foto más o menos) Y aunque no es la gran piscina, al menos, refresca y pasamos ratos muy agradables y llenos de risas. En teoría, y en un principio, era para mi sobrino, pero en la práctica es para los demás, jeje. ¡¡Y lo bien que viene darse un baño, bueno más bien, mojarse!!! Lo malo o el inconveniente, es que hay un bloque enfrente –con todos sus pisos, jeje- que no sé porque pero cada vez que bajamos a la piscina, las persianas están bajadas del todo y luego están medio abiertas. De los balcones ya ni hablo. Vamos, que la gente hasta puede sacar las pipas y mirar como nos bañamos o las tonterías que hacemos o decimos. Hay un hombre, que yo no sé las veces que riega las plantas. ¿No dicen que hay que hacerlo de noche? ¡¡¡Vamos, para hacer tonterías amorosas ahí..!!! En fin, ya están y estamos acostumbrados. Por la noche cuando vamos a cenar allí, yo saludo…
Ante todo, hay que ser educados con los vecinos de mi hermana, ¿no?
Lo que hace ser adulta, o medio adulta, o aparentemente adulta (dejémoslo mejor así).
A mí, como a todo el mundo, me puede caer mal cierto tipo de persona, o me puede gustar más o menos, o puedo tener más afinidad con unos que con otros. Vamos, lo normal y lógico. Pero si hay alguien que no soporto, que me consume, que me satura, que no la puedo ver ni en pintura, esa es ella. Y menos mal, que la veo poco, poquísimo. Quizá por su forma de ser, por su forma de comportarse, su egocentrismo, su victimismo, sus estupideces banales. Quizá porque sus palabrerías me humillaban cuando apenas éramos unas adolescentes. Quizá por eso, no la soporto.
La cuestión es que cuando está ella, hago todo lo posible para no prestarle atención y olvidar que está allí, pero a veces es imposible. Por un motivo u otro, ella siempre quiere ser el bebé en el bautizo, la novia en la boda, y el muerto en el entierro. Y no puede ser. Y a mí se me nota a leguas. Pero no puedo ser falsa, ni quiero. Estoy en mi derecho.
Dicen que ha cambiado, que ha madurado, que lo ha pasado muy mal, que ha tenido muchos problemas que los demás no entenderíamos… ¡¡¡Y una mierda!!! Lo otro, me lo callo.
Pues bien, os cuento esto porque hace poco fui a un evento, lo llamaré evento, de ciento y pico de personas y ¿¿a qué no sabéis a quién pusieron a mi lado??
Pues eso…
Que los patitos feos, a veces, se convierten en cisnes agradables. Y que las brujas simplemente cambian la escoba, pero siguen siendo igual de brujas o más.
Y para relajarme os dejo este video. En el primer minuto ¡¡Se me ponen como escarpia!!
Lo que no me pase en el tren a mí, no me pasa en cualquier otro sitio. Y eso que llevo los cascos, o me pongo a leer un libro, o a escribir cualquier cosa, pero aún estando a mi rollo, ausente y pensando en mis cosas, me da la sensación que tengo un cartel bien grande en la cara que diga:
Y es que no quiero ser una persona borde, porque no va conmigo, pero pensad que el trayecto es de casi una hora y si encima se sienta al lado una de esas personas que me ven el cartel en la cara, pues claro, feliz del tren, no salgo.
A mí no me importa si su hija vive en Barcelona, si se ha casado con un abogado, o si su hijo tiene nueva novia y es muy guarra y tiene que ir ella a limpiarle el piso, o si ya mismo Ana Rosa Quintana se va de vacaciones, o si el AVE es de Florentino Pérez…
¡Y a mí que narices me importa! ¡Si sólo quiero disfrutar de mi música!
Yo puedo entender que ese tipo de gente, esté sola y necesite hablar. Yo entiendo que puedas intercambiar alguna que otra palabra con la persona que tengas al lado, pero de ahí a saber que tiene que ir al callista, porque tiene unos callos que le impiden caminar, pues no. Por ahí, no paso. Y aunque escucho por educación pienso ‘señora, hable con ellos, lo mismo necesitan que le presten atención y no ande jodiendo al personal’. Y menos mal, que no me los enseñó, a pesar de hacer el amago...
No lo entiendo. Rara es la vez que alguien no me cuente algo de su vida. Quizá mi error sea que cuando se sientan, les sonrío y les saludo con un tímido ‘hola’. No sé. Algo tendré que cambiar...
¿Es verdad que el AVE es de Florentino Pérez?
A saber el repertorio de ideas que tendría esa mujer. Bueno no, mejor no saberlo...
Ya mismo me voy a la montaña. Espero darme el primer baño de la temporada. Tirar petardos (yo más bien fotografiarlos) Cenar bajo el manto de las estrellas.
Intercambiar opiniones. Hartarme de pipas. Reír… Jugar… Hoy noche de…
Hoy he llegado más tarde que de costumbre. Mi madre se disponía a salir porque iba a un entierro y mi padre estaba echado en el sofá. Esperando la tan ansiada siesta. Pues bien, como buena hija que soy he pensado: “para no molestarle no pondré la tele en el comedor,y me iré a comer a mi habitación y de paso veo ese programa tan cultural que hacen de lunes a viernes en telecinco". Lo veo por el presentador, más que nada por eso que estudiamos lo mismo. Me río un rato, y hasta opino en la más estricta intimidad de mi habitación.
Pues bien, acabo de comer mientras me entero que Pipi y Miriam han tenido una trifulca monumental en el programa de AR. Pienso,"bueno, hay que estar informados" y allá que me estiro en la cama para descansar cuerpo y alma. Pero antes pienso "uyy antes de colocarmevoy a buscarme una botella de agua". Bendita la hora que se me ocurrió eso.
Abro la puerta de mi habitación y SORPRESA...
Lo primero que veo es a mi padre durmiendo en el sofá y debajo de él veo como viene una marea de agua que cubre en dos segundos todo el suelo del comedor. Sin pensarlo, pego el chillido del siglo ante el ¿qué pasa? de mi padre.
- Papa, papa,..agua. - ¿Qué dices? - ¡¡¡Está todo lleno de agua!!!
Sí, esta tarde se nos ha llenado todo el piso de agua.
Reacciono o no (ya no me acuerdo) y sigo chillando:
- Papa, ¿Qué hacemos? ¿De dónde viene el agua? ¡¡Los cables!!
Yo sólo pensaba en los cables. Y en poner toallas para que el agua no alcanzara las habitaciones. Vamos a la cocina y en el fregadero vemos dos grandes chorros. Vale, sí, muy sana el agua ese con el aparato nuevo, y todo lo que tú quieras, pero muy mal el técnico que lo instaló.
Sin perder los nervios (se nota que no estaba mi madre) entre toallas, cubos y dos fregonas, hemos estado dos horas recogiendo agua sin parar. Al final, ya nos reíamos porque mi padre siempre dice la aventura es la aventura y vaya ¡menuda aventura!
Ya cansada de tanta agua y de ver los dedillos de los pies arrugados, vemos que se abre la puerta. Le contamos a mi madre la anécdota de la tarde, ante el asombro y el nerviosismo de ella. Nos reímos y maldecimos al técnico.
Lo bueno: El piso está más limpio que los chorros del oro. Lo malo: ¿Qué ha pasado con Pipi y Miriam?
Esta entrada se la dedico al trío lalala (la de los zancos, la de la vaca verde y la de la mirada rara) y a la amapola del camping.
Si bien es sabido que las ganas y la motivación es lo principal y lo esencial para todo tipo de cosas, si eso no va acompañado de hechos, la motivación no vale un carajo.
Bueno eso,… y que ya tenemos cierta edad y nos pensamos que nos comemos el mundo y lo que nos comemos es lo que nos dejan, y lo que nos dan de cenar y poco más. En este caso, fiambre, tortillas de no sé qué, coca de no sé cuantos, figuras raras, y olores como de antiguo del más allá…
Sí, amigos/as hoy han bautizado a la niña pequeña de una amiga, conocida en esta entrada como la amapola (la madre, no la niña) y allí como no, hemos estado presente el trío lalala. Como hemos llegado casi de las primeras, y no somos mucho de ir a la iglesia, una ha buscado desesperadamente un bar o algo para tomar algo. No, nena, noo….que quedan ¡diez minutos! Y allá que nos hemos sentado a la fresca, y va y nos dice que se va a poner el pelo como esos del pueblo maldito o algo así.
Sí, nena, sí….¡¡¡cuando te lo hagas nos llamas!!! Y yo preocupada por las cejas…. Pues bien, una vez han llegado todos los invitados, hemos entrado en la iglesia. La verdad y con sinceridad, yo no me he enterado de nada, bueno ni ganas. El cura hablaba flojito y tipo Barrio Sésamo, la de los zancos jugando a un juego del móvil y preguntando cuanto vale bajarte un juego (que por cierto ¿cuánto vale bajarse un juego?), la de la mirada que parecía que se enteraba de todo, y yo…observando la escena. El cura hablando y feliz, la gente pasando, los niños entrando y saliendo, el agua bendita que no estaba bendecida o no sé qué, los padres y los padrinos diciendo que SÍ a todo, pero a saber que entendían… Y la fe ¡¡¡ayyy, la fe!!!! que a saber donde está metida en pleno siglo XXI.
Y va y dice el cura si se renuncia a Satanás o algo así, y joder ¡está el mundo para rechazaramigos! Y de repente, todos se levantan porque bautizan a la niña en la esquina de la iglesia, (qué también que mal rollo poner la pila en los rincones, pero bueno….) y nos quedamos la de la mirada y yo ahí sentadas en el banco esperando a no sé qué, y pensando en no sé cuantos…
Salimos y está nublado. Y empiezan los llantos de los niños, los vestidos iguales, las fotos del trío y la amapola, y demás. Nos dirigimos a la masía mientras escuchamos el tarot en el coche. Qué mal vamos,…Pero tengo curiosidad por saber que le pasaría al hombre que llamó porque estaba desde hacía dos meses separado de su mujer….A saber!!
Llegamos a la masía, y un perro nos recibe, camiones (sí, sí, un par), gatos a punta pala, y un columpio que pide la jubilación a gritos. Entramos y el lavado es en lo primero que me fijo y en lo último. ¡No, gracias! Y menos mal que no me ha dado por mirar la bañera. Estamos sedientas, y nos sentamos. En la esquina, junto al piano que dicen que se cae la tapa, joder ¡¡si eso pesaba como un muerto!!! A saber. La muñeca de porcelana y el payaso no me inspiran confianza, y el botijo, mejor no saber la utilidad que le dan…
Empieza el cachondeo del trío lalala, y la amapola que nos visita de vez en cuando, y bebe que está sedienta ante un ¡¡¡¡pero muchachaaaaa!! Y pone esa risa pilla. Está fuerte…Ahh, tranquilo que cae, fijo!!! Y vaya que ha caído…
Que si la mala leche de una, que si la otra quiere cava ya, que si se come las chuches de los niños, que si no distingue el sabor de la nata al sabor del queso, que si queremos que toque el piano, que si arrasamos con la cocacola...Risas. Y mi cinturón que se rompe. Y reparten el obsequio de la niña. Y yo soy la primera.¡¡¡¡Las más bonitas son las blancas y las amarillas!! Y a mí va y me toca una verde ¿Qué pasa? ¿Qué problema tenéis con las vacas verdes? Pues bien bonita que es la mía...
Salimos fuera, y le digo a un niño que me enseñe el reloj. Me mira mal. Menos mal que aún no habla para no decirle nada a su madre… Risas. Y la otra amarrada dice ‘no me gustas, pero meacerco porque me calientas’ No sé que es peor. Mejor no pensar. Y a la de la mirada le sube y baja el cava de pie. La de la amapola no sé….
Se van yendo, y el trío lalala entra en el comedor con la amapola. Risas. Ya nos conocemos las cuatro. Y le pillan, y zas…todo para dentro. Y la niña que tiene sueño. Y nosotras que nos vamos con risas.
Llegamos a Vila y vemos a lo lejos gente. ¿Botellón? No tenemos edad, pero allá que vamos, y pasamos con el coche con la ventanilla bajada, despacio y en plan gente mala de película. Los del suelo pasan de nosotras, los que están de pie, también (para qué negarlo). La pegatina, dice. Ni idea.
¿Un helado? Ah pues venga, vamos allá. Y nos sentamos en una terraza mientras una manda a la otra al videoclub porque dice que está allí su prima. La otra confiada va, y resulta que es otra persona. Bien, bien…lo del oculista lo llevamos bien no?!!! Y nos equivocamos al pedirle el helado, y el camarero nos trae las medidas que le da la gana. A saber, lo mismo lo grande es mediano, y lo mediano es pequeño para él. Demasiado joven para haber visto Barrio Sésamo.
Hablamos de no sé qué, y la de la mirada de cava, tarda en reaccionar. Sale el tema de los chinos y los libros. Bien, bien, vamos bien. Risas.
Nos vamos, y dejamos a la de la mirada. La siguiente yo. La última ya debe estar dormida. La amapola también. Se le ha echado de menos!!
No habremos ido a Atlántida, o a Sitges, pero hemos pasado una buena tarde, llena de risas y de buenos momentos para el recuerdo y, claro está, para este maravilloso blog.
La noria, al fin y al cabo, tampoco está tan mal…
¿Algún día saldremos y llegaré tarde a mi casa con olor a tabaco?
Tarde de domingo y hago balance. Y si lo pienso me da la risa… Antes de empezar el baile, como un juego más de la noche, empezaron a llamar a todas las mujeres – francesas y españolas, ya que el novio también es francés- para que saliéramos en la zona de baile, con la incertidumbre de saber qué narices hacíamos allí. Pues bien, con la tontería nos juntamos como unas 40 mujeres en el escenario. Yo, entre esas y –casi- en medio de todas ellas. El requisito para estar en el escenario era estar soltera. ¡¡Qué horror!! Nosotras ahí esperando mientras se iban colocando todas, cuando de repente veo que todos los que estaban fuera entran, y todos los familiares, novios, maridos y demás empiezan a sacar las cámaras.
Empieza el espectáculo…
Mi prima nos puso una liga a cada una (por cierto a mí se me caía) y nos dijo –ante las risas de todos los invitados- que cuando sonara la música tendríamos que bailar con ella la canción, puesto que todas conocíamos el baile. Y yo con la liga que se me caía, y el escote que tenía vida propia.
Ante chillidos, piropos, silbidos, y demás….
Suena…
Sí, amigos/ as todos nos pusimos a bailar el Cancán, y he de decir que aunque no habíamos ensayado, lo hicimos muy bien, aunque cada una iba a su rollo… Yo creo que se vio de todo, menos liga. No sé... Pero en fin, en el recuerdo quedará y en las cámaras y videos la vergüenza cuando me vea aparecerá.
En julio tengo otra boda de un primo, así que yo de momento voy practicando "la macarena" por si acaso…
Amigos/as hoy, esta tarde, voy de boda. Y no es que no tenga ganas de ir, sino más bien, que no me apetece. ¿Es lo mismo no? Pues eso. La propia novia me dijo: 'tenéis que venir guapísimos' y yo 'sí, sí', pero claro haremos lo que se pueda. Yo ni voy a la peluquería para que me hagan un peinado y luego ni en las fotos me reconozca. Ni me maquillan porque siempre se me acaba corriendo el rimel y parezco el payaso que da la nota, más que el payaso que hace reír, y por último llevo un vestido sencillo, sin carroza al lado ( me refiero a los típicos trajes de boda , que van de princesas con sapos al lado que no me gustan nada). Y es que yo soy de las que opinan que 'hay que ir como uno es, y no como lo que se quiere aparentar'.
Así que hoy vuelvo a ser algo que desde hace tiempo hago en mi casa: la multiusos, que lo mismo te hago una cosa que u otra. Pero hoy haré de maquilladora, peluquera, y arreglaré los útimos detalles a todos los miembros de mi familia. Histérica perdida, porque yo me pongo muy nerviosa, me dejaré para la última. Con mi nuevo corte de pelo, dudo en hacerme dos cosas, y me maquillaré destacando sobre todo los ojos, que es mi mejor arma. En fin, que me alegro que la gente se case, sea feliz y todo eso, pero que si lo comparten entre ellos solos, sin invitar a los demás, mucho mejor.
Al fin y al cabo, luego -casi- todos se separan. Lo sé, estoy un poco pesimista en ese sentido, pero es que últimamente parejas que conozco, o tienen doble vida, o se han separado aún aparentando 'paz y amor'. Y no es que me queje de la separación, porque no, y porque si una pareja no funciona pues lo mejor es romper, pero es que se casan, hacen la súpermega boda, y a los 6 meses ya están separados, o incluso al mes, que conozco más de un caso. No lo entiendo. ¿No eran felices y se declaraban amor eterno hasta el final de sus vidas?
Pues eso, ¡qué me devuelvan el dinero invertido ahí! Que estamos en tiempo de crisis...
En fin, que voy de boda.
¡¡¡¡Vivan los novios!!!!
* Nota:
Sé que nadie lo ha pensado, pero la de la imagen no soy yo.
¡¡Ya me gustaría a mí!!! Pero por las piernas largas, no por otra cosa, jejeje
Acabo de llegar de Barcelona. He ido de compras (aunque parezca raro, es algo que detesto) porque este año tengo dos bodas. Que digo yo ¿por qué la gente comparte su amor con los demás? ¡¡Qué hay crisis!! Pero ese es otro tema.
Hoy (podía decir muchos días más, pero voy a ser humilde) me hubiera gustado tener muchísimo dinero para comprarme aquello, lo otro, lo de más allá, lo que nadie quiere, lo de la temporada pasada. Me daba igual. Todo me lo hubiese comprado. Me gusta lo que hay este año, pero no quiero gastar. Sólo lo justo y lo imprescindible para las dichosas bodas, que no está la cosa para ir gastando.
Puerta del Ángel estaba a tope. Más gente que personas, y encima había varios grupos de tunas que alegraban todo aquel que pasaba por allí. Y cómo no, ahí me he puesto a escuchar y a tararear esa de “Clavelito, clavelito, clavelito de mi corazón….” ¡Qué maravilla! Aunque claro, mucha pinta de estudiantes no tenían. Pero graciosos, eran un rato! Más majos...
En fin, que me he probado un vestido muy guapo, pero muy escotado. ¡¡Nada!! Estaría más pendiente del escote que de otra cosa. Así que sigo buscando algo para las dos bodas que tengo, ¡¡¡¡Con lo poco que me gusta ir de compras!!!! Aunque claro, me veo reciclando lo que ya tengo de otros años.
….
Dentro de nada he quedado con una amiga para comprar los regalos porque esta noche voy de cena. Celebramos dos cumpleaños en uno. Así que, hoy toca cena de amigas, sin novios, maridos, amantes ni todo aquello que de amor, cariño y algún que otro disgusto o enfado.
Pasad un buen fin de semana, Cuídense Aileon
**MC, supongo que el domingo o lunes pondré las BSO jeje
Hoy he ido a buscar a mi sobrino a la salida del colegio. Y un poco más y me da un infarto. Un fallo por falta de información y se me ha parado el corazón (vale, lo reconozco, la hipérbole en según que casos me gusta utilizarla y la exprimo al máximo). Pero por segundos me he quedado blanca, más de lo normal. Hasta mis pecas han dudado si seguir con su color o pasar desapercibidas...
Llego mucho antes de lo previsto. Me gusta ser mucho más que puntual. Y observo a los que llegan, a los que se quedan con música en los oídos. Se acerca un chico y como no sé leer los labios, me quito los cascos y el pobre tiene que empezar de nuevo su discurso. Me da un folleto y me informa en todo momento cómo si a mí me gustaría llevar a mi hijo en verano a un casal de esos que sirven para aprender y disfrutar junto con otros niños. La verdad es que el tío tiene labia, y pienso, si estuviera mi madre aquí y vendiera algún producto, fijo que se lo compraba. En fin, que le digo que no tengo hijos, y se sonroja. Pero vamos, que el folleto no lo he tirado. Lo mismo me apunto hasta yo… Total, hoy me han echado diez años menos de los que tengo. Que claro, si lo piensas bien es un halago, pero ¿tantos años de diferencia? En fin, que me despisto y soy muy fácil de despistar...
Pues bien, justo a las 5 ni un segundo más, empieza la avalancha humana. Dios, ni que regalaran cosas. No veas las madres que entrenadas están, porque vamos, son capaces de arrollarte y todo.Y claro me viene a la mente eso de que ‘antes de entrar dejen salir’ pero lo aplico en otro contexto y sonrió mientras encuentro un hueco entre el hombre de 2 metros y la mujer con el cochecito de un niño que dormía plácidamente. Difícil por el murmullo, pero los niños están hechos de otra pasta. O eso dicen. Y entro como puedo con la merienda de mi sobrino.
Como otras veces que he ido, busco la carita de mi sobrino entre los niños que están sentados pero no lo veo. Ya dejo de sonreír. Le digo a la maestra que evidentemente poco me conoce, aunque dicen que mi hermana y yo parecemos gemelas, eso dicen, así que le digo:
- Hola, vengo a buscar al Dani pero no lo veo. - ¿Al Dani? Pero si está tarde no ha venido. - ¿Cómo que no?
Y os juro que me he puesto nerviosa al ver que no estaba allí porque además estaba convencida y nadie me había informado de lo contrario.En cuestión de segundos, el mundo se ha parado ante mis ojos. Hasta que la mujer me dice:
- Ahh, vale…El dani. - Sí, sí, ese mismo (luego he pensado, jolín ni que fuera el único niño que se llama así, a saber qué niño me hubiera dado…) - Ah, perdona. Es que el dani va a P5 y yo hoy estoy con los de P4. Mira ves allí, que están los de P5, pues alli estará.
Menudo suspiro. Hasta las pecas han recobrado su color… Y ahora he sido yo la que ha arrollado a las madres hasta llegar donde estaban sentados los de P5. ¡¡¡Ayy, qué alegría me ha dado al verlo!!! Y eso que lo veo todos los días.
Él se ha comido toda su merienda, pero yo me lo he comido a besos... Una equivocación la tiene cualquiera pero a mí estas equivocaciones me parten el alma por segundos.
Nota: La canción es la que he estado escuchando mientras observaba a mi alrededor. Por cierto, me gusta a ver a los padres (me refiero al hombre y no al conjunto) con sus hijos. Eso me enamora…
Una vez más vuelvo a Salou para estas fechas, un lugar muy especial que vio crecer nuestro amor jeje Y ahora una que yo me sé diría: Ahh ¿pero el amor existe? Si eso ya no se lleva…
¡Qué cosas dice mi hermana!
Pues bien, mañana me voy y aquí estoy haciendo la maleta. Estoy sola en casa, y lo que para muchos sería algo agradable y que desean, a mí cada vez me gusta menos estar sola. Bueno dormir sola, quiero decir, estar sola en casa. Así mejor. Mis padres se han ido. Y el nene no viene hasta mañana por la mañana.
Pues como iba diciendo, aquí estoy cabreada con la maleta, y eso que me voy sólo hasta el lunes. Pero me da pereza y me aburre.Aunque parezca mentira me da pereza hacer las maletas, porque nunca sé lo que llevarme. Si ropa veraniega o ropa de entretiempo. Dicen que va a llover así que…No sé. Si llueve y nos quedamos en la habitación del hotel, yo encantada.
Pues eso, que me aburre muchísimo hacer la maleta para luego deshacerla, volverla a hacer para acabar cabreada porque hay cosas que no te caben aún llevando lo mismo con lo que llegaste. En fin, cosas que nunca entenderé, y eso que pliego, dobló y pliego bien la ropa y NADA, que no entra ni cabe lo que antes cabía y entraba.
Me llevaré el portátil porque me he despistado y me han despistado con facilidad. Así que tengo algo de faena. Vale, vale, aunque no es lo ideal, es lo que hay. Bueno también os tendré controlados, jeje. Además siempre hay una hora tonta, esa que cada uno hace lo que le apetece así que…mientras él vea películas, yo estaré haciendo faena.
Espero poder reírme, pasar unos buenos días, pasear por la playa, disfrutar de una buena comida, ir en bici, ver películas mientras fuera llueve a mares, hacer muchas fotografías, desayunar juntos, etc.
En fin, aunque sean sólo tres días, yo voy con las pilas cargadas. Lo otro, ya se andará.
Espero no venir resfriada, que siempre que voy de hotel me pasa lo mismo…
¿Será alergía?
Nota: Imágenes del hotel.
Hotel Atenea Aventura (Vilaseca) Muchas vueltas veo yo, jeje