"No siempre se sabe lo que una quiere, pero esta vez, como otras tantas, una se da cuenta de lo que realmente le interesa y quiere para su propia vida. Y, precisamente, no es eso lo que tiene y lo que vive en esos momentos.
No es que esté perdiendo una etapa de mi vida, mas bien, es que no la ha encontrado y, lo más lamentable es que, ya es tarde para iniciar esa búsqueda.
El tiempo pasado nunca vuelve, aunque los pensamientos te torturan día y noche, noche y día, y te recuerdan constantemente lo que fue un pasado no muy lejano ni mucho menos cercano.
Ni siquiera en estas líneas escribiré realmente lo que pienso porque soy tan sumamente egoísta en ese sentido, que mientras permanezcan en mi mente, serán míos para siempre. No quiero perder la autenticidad de todo lo que nace de mis pensamientos, y alimento con el silencio de mi propia respiración.
Simplemente para poder entender estas líneas cuando las lea es que "un grillo me hizo darme cuenta de lo mucho que puede llegar a molestar a escasos centímetros en mitad de la noche". Simplemente eso. Yo ya sé el resto, es decir, todo lo demás.
…lucho contra algo imposible, algo que me atormenta, algo que no me deja ser feliz ni disfrutar de la vida, algo que me cambia el carácter, algo que no me deja dormir y, sobre todo, algo que me hace pensar continuamente. Lucho para que nunca deje de mirarme y me haga sentir especial. Lucho porque la luna salga cada noche. Lucho porque el resto del mundo desaparezca, y la noche nos envuelva lentamente sin más presencia que la nuestra… Lucho porque mi vida tenga sentido, y la tuya también. Lucho porque quiero que mis pensamientos se hagan realidad y no vivir de ellos. Lucho por la realidad que vivo y por el tiempo que transcurre sin vivir. Lucho por respirar y sonreír. Lucho por mí. Por eso lucho...”
Agosto del 2008, Aileon
Ahora sólo deseo que ese grillo me incordie hasta rozar la locura, y no me deje dormir en las noches más calurosas de verano, porque eso significará que no estoy sola en la oscuridad de la noche. Y que ahí estará él…para velar por mí.
Ahora mi lucha me ha dado una tregua: ella desaparece de mi vida, si yo sigo sonriendo y respirando…
Ahora mi lucha sonríe al querer retener esos momentos de felicidad y poseerlos hasta formar parte de mi ser…
Ahora esa es mi lucha. Después...¿qué importa?








