lunes, 28 de enero de 2008

La despedida

Ayer ví una escena que realmente me emocionó y ,a la vez, me entristeció. Escena que me ha dado que pensar, aunque ese es otro tema, y prefiero guardármelo para mí.
Ayer sobre las 19:30 llegué a la estación de tren. Me dirigía hacia Barcelona y como mi tren no salía hasta las 19:50 decidí sentarme en unos de esos bancos de hierro típicos de las estaciones de trenes, y escuchar música en mi mp3 mientras observaba a los que iban llegando.
La verdad es que un sábado por la tarde en una estación de tren te puedes encontrar de todo, pero ayer me sorprendió porque era un sábado muy tranquilito.
Como llegué antes de tiempo, no había mucha gente, pero la suficiente para poder observar. En un principio me limitaba a mirar las vías y de vez en cuando miraba a los que iban llegando. Pues bien...en una de esas miradas me fijé en una pareja de unos 30 años ( más o menos, porque yo para las edades soy muy mala) , que iba con dos grandes maletas, y que curiosamente se pusieron justo a mi derecha.
Dejaron las maletas y se abrazon. Hasta ahí todo normal. Incluso pensé, ¡qué bonito! Pero cuando dejaron pasar el aire entre ambos cuerpos, me llamó la atención los ojos del chico ( ya que lo tenía justo enfrente). Eran ojos de haber llorado, y de seguír llorando. La chica le acariciaba suavemente la cara y le decía, que pronto se volverían a ver. Y se volvieron a abrazar, con una fuerza que parecían dos personas en una. Se miraron dulcemente, mientras que el chico no dejaba de llorar... Era un llanto incontrolable.
Me imaginé que uno de los dos se iría y que el otro se quedaba, porque era evidente ( por las maletas, por las miradas dulces, los abrazos tiernos, y las lágrimas tímidas) que era una despedida y que quizá no se verían en mucho tiempo.
Para colmo yo escuchaba en mi mp3 una canción triste de Fernando Castro que hacía que dicha escena me conmoviera mucho más de lo que en realidad era.
Cuando a los lejos ví las luces del tren, yo me levanté del banco. Ellos sin dejar de mirarse y cogidos de la mano se acercaron al tren. Yo pasé antes que ellos, y busqué un sitio donde sentarme. Normalmente, suele haber gente en el tren, pero ayer pude sentarme sin problemas. En el vagón donde estaba apenas había gente. Más bien nadie, diría yo.
Cuando me senté sólo pensaba en quién de los dos se iba y quién se quedaba. En cuestión de 10 segundos las puertas del tren se cerraron y yo salí de dudas.
La chica con las dos grandes maletas se acercaba donde estaba yo sentada. Muy amablemente y con la voz entrecortada me dijo si podía ayudarla a poner las maletas porque pesaban demasiado. Ahí fue cuando me fijé en sus ojos. No tenía los ojos llorosos pero si una mirada triste y perdida. Le dije que le intentaría ayudar pero por mi altura no le prometía nada .Con mi frase conseguí que la chica sonriera un poquito., y entre las dos pusimos las maletas como pudimos. Me dio las gracias y se sentó cerca de donde estaba yo.
Mientras seguía escuchando mi música miraba el cristal del tren y la veía a ella reflejada. Borrosa, pero reflejada. Estaba mirando hacia el cristal y me sorprendió porque parecía serena. Se acababa de despedir de su pareja y parecía estar bien, y tranquila. Pero me equivoqué. De repente, se tapó la cara con ambas manos y se pusó a llorar desconsoladamente. Sollozaba fuertemente y me daba la impresión que le costaba respirar.
Sólo la miré una vez y me entraron ganas de preguntarle si se encontraba bien, y si necesitaba ayuda, pero en seguida desistí en mi idea. Era evidente que lloraba por amor, y en eso...nadie te puede ayudar.Nadie.
Apagué mi mp3 sin quitarme los auriculares y seguí observándola reflejada en el cristal. En los 45 minutos que duró mi trayecto no paró de llorar, de secarse las lágrimas, de respirar fuertemente, de inclinarse hacia atrás con los ojos cerrados, de mirar fijamente tras los cristales del tren...
Cuando llegó mi parada pasé por su lado y ella me miró. Sólo pude sonreír, y ella me devolvió la sonrisa.
Mientras salía de la estación y perdida en la oscuridad de la noche, me vinieron muchas cosas en la cabeza. Muchas. No me puse a llorar porque aparentemente no tenía motivos para llorar.
Y pensé, el amor es un sentimiento muy bonito, quizá el que más, pero también un sentimiento muy doloroso, quizá el que más...
Gracias a esa chica me he dado cuenta de muchas cosas, de muchísimas cosas... pero esas cosas quedan para mí, al fin y al cabo, en el amor nadie puede ayudarte!!!
By Aileon

sábado, 26 de enero de 2008

Hoy, digo ayer,...risas

No quería irme a la cama sin escribir sobre las risas que hoy, bueno ayer, se han apoderado de mí. Me he reído muchísimo, como hacía días que no me reía así.
No sólo yo me he reído muchísimo, sino que mi hermana y mi madre que estaban conmigo también ( menudo cachondeo si nos juntamos las tres). Total que he acabado tosiendo y con arcadas que me provocaba la propia risa y que no podía controlar. Ha sido muy divertido y aunque me dolía la cabeza muchísimo , ha merecido la pena.
Sólo diré que lo que nos ha provocado las risas ( sobre todo a mí ) ha sido algo que hemos visto en televisión ( para que luego digan que la televisión no es divertida, porque educativa lo es poco, más bien poquísimo, pero divertida tiene un rato ), y los comentarios que hacía mi hermana sobre lo que estábamos viendo. Para colmo mi padre luego ha sacado el tema de la flauta y la culebra , y ya la hemos liado. Aún más risas si es que cabe...
Desde aquí fomento la risa, y el buscar momentos divertidos con los que compartir...

La constelación se rebela

Ayer fue la luna, y hoy las estrellas se rebelan...
Así que me he pasado parte de la tarde poniendo las estrellas en su sitio. Espero que esta vez la luna y las estrellas se mantengan en su sitio, y si se tienen que caer que sea de día y que yo no esté en la habitación porque sino...No me imagino estar en mi quinto sueño y sentir que las estrellas se caen...Menudo susto!!
Aún así ya están de nuevo acompañando a las demás estrellas y brillando junto a la luna...
By Aileon

Al otro lado de la reja...


Sola y en silencio me encuentro frente a la reja. Una reja que,a menudo , es sinónimo de condena y otras de libertad .Miro a ambos lados y no hay nadie. Estoy tristemente sola.

Al otro lado de la reja, a lo lejos, oigo voces. Unas voces que se aproximan lentamente. No entiendo lo que dicen pero retumban en mis oídos una y otra vez.
Hace frío, mucho frío. Encojo mis hombros para engañar al frío y a mí misma, pero es inútil. Un aire frío me envuelve, y yo me dejo envolver.
Respiro fuertemente y bajo la mirada. Veo mis pies quietos y descalzos. Tienen frío, y no dejan de mirarme, pero los ignoro. No me preocupan lo más mínimo. Sólo me interesan las voces que siguen aproximándose al otro lado de la reja.
Cierro los ojos, me inclino y siento una brisa fresca que acaricia mi rostro, mis labios, mi cuello,... Sé que no es un sueño, lo sé. Mi sueño es más inteligente que yo y no permitiría esa situación...

Me echo a llorar con los ojos cerrados. Siento el frío de las lágrimas…
De repente oigo las voces justo debajo del muro y la reja que nos separan. Y pienso, ya están aquí. Ahora entiendo perfectamente lo que dicen. Es lo mismo de siempre.
Abro los ojos y miro el cielo azulado que me observa sin cesar. Y pienso, no tengo otra salida y debería saltar, debería cruzar la reja, debería,...pero no quiero. No debo.
Pero decido saltar; una vez más decido cruzar la reja. Es lo que todos esperan...Y así lo haré.

Esta vez si presto atención a mis pies desnudos que en todo momento han estado en silencio mojados por mis lágrimas. Pero ahora son ellos los que me ignoran. Y son ellos los que tienen el control, y no mi mente.
Sin dejar de mirar el cielo y observar las ramas del árbol que hay al otro lado de la reja,...mis pies se alejan, huyen por otro camino desconocido dejando las voces atrás mientras se mezclan con el aire frío...
"La imagen de esta foto la veo todos los días. Y la tengo muy presente. La idea que quiero transmitir con este escrito es que a veces, por no decir la mayoría, hacemos cosas que los demás o los que tenemos a nuestro alrededor esperan de nosotros o pretenden que hagamos, aún no siendo de nuestro agrado.
Uno tiene que ser dueño de su propia vida, y no vivir la vida que los demás quieren que vivas, y sobre todo y lo más importante, no ser juzgado por el hecho de hacer las cosas a tu manera, y no como los demás esperan. Así debería ser.
Yo ,aunque muchas veces, he saltado la reja, espero que si no la vuelvo a saltar más, que nadie me juzgue...Y si alguien lo hace, el problema ya no será mío. De eso estoy completamente
segura. Vive y deja vivir ".By Aileon

viernes, 25 de enero de 2008

¿Rara yo? A mí que me registren...



Muchos después de ver esta imagen cambiarán el concepto que tienen de mí ( ya sea malo o bueno jeje), pero me arriesgo y asumo todas las consecuencias.
Pues bien, los peluches me encantan y mucho. Y las cosas raras aún más, como podéis ver...
He puesto esta foto donde aparecen ese muñeco de nieve un tanto especial ( se puede hacer corto de piernas o largo, como está en la foto) y ese mono porque, en realidad, son los que más ternura despiertan en mí y no sé porqué...bueno o si, quizá porque uno tiene unas patas larguísimas y todos se ríen de él cuando lo ven, y el otro porque es pequeñito y suave... Y nadie lo mira.
Cuando me los regalaron me dijeron que estaban en un rincón y que nadie los quería. Y yo, como soy el alma de las cosas perdidas y de las olvidadas, pues pensaron que quizá me gustaría y no dudaron en regalármelos. No se equivocaron. Creo que mi familia me conoce ya muy bien..

Media luna

Esta tarde, después de mi ducha diaria, ,mientras me dirigía a mi habitación he visto que había algo que brillaba en el suelo. En un primer momento he pensado: si hace media hora no estaba ahí!! Y lo peor de todo ¿qué es eso que brilla en el suelo?
En ningún momento he pensado que se trataba de la luna...Sí, sí...esta tarde me he encontrado la luna en el suelo de mi habitación brillando como ella sola sabe hacer.
No penséis que es una metáfora o una frase literaria noo!!!
Como la noche me inspira, la luna me enamora y las estrellas me iluminan intenté hacer del techo de mi habitación un cielo nocturno y estrellado. Y lo he conseguido, donde cada noche la media luna brilla tímidamente acompañada de muchas estrellas ... Realmente cuando apago la luz y miro el techo encuentro la paz que necesito.
Hoy la luna se ha caído...Pero esta noche brillara de nuevo junto a las estrellas...
By Aileon

Mi tiempo

Mi tiempo se ha acabado, pero no para siempre

Felicidades MªC



Hoy cumple años una amiga, y desde aquí me gustaría felicitarla, y desearle un buen día. Espero que lo esté disfrutando al otro lado del charco...
¡Muchísimas felicidades!
Nos vemos prontito...
By Aileon

jueves, 24 de enero de 2008

Escucha ...

Ni me hables, ni me mires, ni me toques, ni me beses, ni me acaricies, ni te acerques a mí, ni sueñes con tenerme esta noche, ni me desees, ... Sólo sígueme y escucha. Escucha mi silencio.
Y ahora háblame, bésame, acaríciame, tócame,... Y siénteme.
By Aileon, de mi para tí.

No sin mis gafas...

Hoy me he dado cuenta que necesito mis gafas de sol como el respirar... ¿Me estaré volviendo vampírica? Yo sabía que mis gafas de sol eran importante en mi vida, pero no sabía que tanto...
Esta mañana he salido sobre las 7:45 de mi casa. Apenas había amanecido y ya se empezaba a ver un cielo despejado...Pues bien, caminaba con mi mp3 ( siempre que voy sola voy escuchando música) y con cierta prisa. Me ha sorprendido el que no me haya cruzado con nadie. Todo en silencio. Y a media luz.
Pero sobre las 8:30 los rayos del sol ya estaban mas acentuados y yo, sin pensármelo dos veces, he abierto el bolso con intención de ponerme las gafas de sol y ¡¡¡¡Sorpresa!!!! Me las había dejado en casa... En un primer momento he pensado: no pasa nada! Pero no, el sol me molestaba muchísimo, y apenas podía abrir los ojos...Me he puesto nerviosa, como si me faltara algo. Me molestaba la luz, la claridad, ... Todo, me molestaba todo.El sol me agobiaba sin mis gafas. Puedo pasar sin mi móvil e incluso sin internet, pero no sin mis gafas. Las necesito tanto como ellas a mí.
Desde hace muchísimo tiempo que las llevo y a todas horas. En verano siempre ( es lo más lógico), pero en invierno mucho más. Incluso en los días nublados mis gafas me acompañan...Y mis ojos se han acostumbrado. Ese es el problema que mis ojos no saben apreciar las cosas con la luz del día, sino que las tengo que ver tras los cristales de mis gafas. Malditos son.

By Aileon