sábado, 12 de abril de 2008

¿Surf? ....



Hoy hablaré de un tema que desconozco bastante, pero que en cambio, si he visto muchísimos reportajes/documentales que hablan sobre ello ¿Cómo se explica eso? Ni yo misma sé la respuesta, esa es la verdad, o ¿si la sé? En fin...

Sí, antes (de más jovencita) veía reportajes y todo lo relacionado con el mundo del surf. Me gustaba ver cómo esos chicos desafiaban a las olas, haciendo piruetas de todo tipo, cómo tocaban el agua casi sin mojarse, cómo salían corriendo dejando tras sí la mejor ola de sus vidas, ¡¡¡cómo no me iba a gustar aquello!!!
Admiraba su valentía, su manera de moverse encima la tabla, y su estilo de vida.
Por un lado, el mar en todo su esplendor, en estado puro (bravo y sereno) y, por otro lado, esos chicos que bailaban con sus tablas al ritmo que les marcaban las olas, o las olas bailaban al ritmo que marcaban con sus tablas. Quién sabe...
Impresionantes imágenes que una aún recuerda.

Sí, sí,…todo eso es muy bonito, pero con sinceridad, y entre tú y yo, y ahora que nadie nos lee, veía esos reportajes por los surfistas. Físicamente me atraían, y mucho…

Pues bien, me ha venido a la mente este tema porque estuve viendo un reportaje precisamente de surfistas y concretamente de surfistas que habían sufrido ataques de tiburones. Mejor imposible…dos temas que me apasionan en un mismo día (todo lo que habita bajo el mar me apasiona, incluido los tiburones). Viendo ese reportaje recordé viejos tiempos.
Ellos igual de perfectos(no los tiburones, sino los surfistas jeje), y yo igual de bajita!

Disfruté muchísimo viendo el reportaje y descubrí el por qué un surfista había sufrido numerosos ataques de tiburones en más de una ocasión, mientras que sus compañeros que estaban a su alrededor no sufrieron ningún ataque.
No porque tenía las piernas más bonitas vistas desde abajo, ni por su olor corporal, ni porque tenía la tabla más llamativa en cuanto a colores, ni porque era rubio, ni porque tenía una pulsera en el pie, nooo…nada de eso!

El chico tenía un problema: sufría incontinencia de orina, de tal forma que al estar mucho rato en el agua se orinaba encima en más de una ocasión. El olor de la orina impregnado en el traje de neopreno hacía que atrajera al tiburón (y no así a los otros surfistas)y de ahí su posterior ataque.

Así que ya sabéis, antes de meteros en el mar con un traje de neopreno, hacerle una visita al Roca…Nunca se sabe!!!

Realmente no sé por qué os cuento esto, esa es la verdad. Entre la orina y los tiburones, menuda tarde de sábado. En fin...
Es lo que tiene el aburrimiento que escribes cosas que luego no entiendes el por qué lo has escrito...
¡¡¡Ahí queda eso!!! jeje

*Las fotos son de un surfista profesional , Kelly Slater, que fue ocho veces campeón del mundo.
Ayer puse una foto para chicos, pues hoy toca para las chicas…

Buen fin de semana! Cuídense…
Aileon

Una imagen...distintas palabras!


Una imagen...
Distintos pensamientos...
¿Qué os sugiere esta imagen?
En tres palabras...
Aileon

jueves, 10 de abril de 2008

Dos y la tercera en discordia...

- Uyy ahí viene, la egocéntrica, la egoísta, la madre de todas las superficiales juntas, la que se cree guapa sin serlo, la que se piensa que tiene encandilados a todos los hombres del planeta y por haber, la que su única preocupación es que su pelo no se le rice por la humedad, la que te mira por encima del hombro, la que piensa que ir de compras tendría que ser una asignatura obligatoria…vamos, la persona que tiene la vida mas vacía del mundo. ¿Quieres irte?
- Sí, mejor…Es que paso de escucharla.
- No, mujer no. Vamos a darle una tregua, que a mí cuando habla me encanta porque mi imaginación se dispara y encima me servirá para luego ponerlo en el blog!
- Jaja, sí, sí…Joder, y encima viene con un peinado nuevo…Habla tú, que a mí no me apetece! Uff….
- Venga va, respira que ahí viene…

- Hola chicas, ¿habéis visto a Silvy? ¿os gusta mi nuevo peinado?
- No y no.
- Pues si me dijo que estaría aquí. Deberías de ir más a menudo a la peluquería porque es el peinado que más se lleva… Y a mí me queda genial.
- En tu pueblo ¿no? Quiero decir que se lleva mucho en tu pueblo ¿no?…
- Oye, que yo no soy de pueblo…
- No es nada malo ser de pueblo. Es una expresión, pero claro tú de eso sabes poco. Cómo en la peluquería sólo hay fotos de peinados, pues claro….
- Cómo se nota que tú de peinados no entiendes…Sólo hay que veros a las dos.
- Puede…Ya estás tú para deleitarnos con ese tema tan apasionado para luego acabar despeinada en algún asiento trasero del coche…¿No?
- ¿No lo dirás por mí?
- ¿Por ti? Noooo – mientras mi amiga no paraba de tener esa media sonrisita que con sólo mirarla me entraban ganas de reírme a carcajadas -
- Jolín, si que tarda Silvy…
- Eso mismo estaba pensado yo…Si que tarda Silvy…Ya podía estar aquí!!!

Yo miro a mi amiga. Mi amiga me mira a mí, y ambas la miramos a ella. Ella sólo mira su nuevo peinado. Rompiendo el silencio, va y me suelta…

- Me he enterado que te casas ¿es verdad? -lo que tienen que inventar algunas para sacar información de la vida de los demás, y llenar así su propia vida vacía y hueca...-
- Sí, sí…me caso a finales de este año - total, dicen que de una mentira, nace otra - ¿Verdad que me caso?
- Sí, sí….ya tiene el vestido y es guapísimo -anda que mi amiga tardó en seguirme el rollo jeje -
- Ahh, no lo sabía - normal, porque es mentira- ¿llevas mucho tiempo con tu novio?
- Llevo…
- Yo llevo un año con el mío y me parece una eternidad…
- Y para él una condena...(en voz baja)
- ¿Cómo dices?
- No, nada, nada …decía que para él seguro que no, mujer!
- Jolín, a mí cuando me pida que me case con él, yo creo que me moriré…
- Bueno pues al ‘cañet’ como todos…
- ¿Qué dices?
- Mujer, que de eso no se muere nadie, aunque claro eso si te lo pide…
- Es más mono mi novio - ¿qué hace? ¿si nadie le ha preguntado sobre su vida sentimental?- El otro día me regaló un bolso más bonito! Es tan tierno, y me lleva de compras, es un encanto…¿Tú novio te lleva de compras?
- Mi novio me lleva a la locura -buena o mala, según se mire- Y eso no tiene precio, porque no tiene etiqueta.
- ¿Qué dices?
- Estamos un poco sordas ¿no? Digo que cuando vayas a comprar que no te engañen con la etiqueta…
- No entiendo…
- Ya, no esperaba menos de ti...
- ¿Pero te lleva de compras? -y dale, que manía con lo de las compras-
- Parece que Silvy tarda mucho ¿no? -mi amiga seguía descojonándose de risa, y yo seria y fría como un mármol-
- Sí, sí….

Entonces se paró el tiempo para soltar la frase del día.

- Pero ¿qué te casas con tu novio?

Más tonta y no nace, en serio. Respiré profundamente,

- Pues si que se retrasa Silvy…


* Es una conversación real aunque he añadido cosas porque no recuerdo del todo cómo fue la conversación, pero si la idea y de lo que se habló. Eso seguro.
He puesto esta foto del mono (que me gusta mucho) porque creo que fue la cara que se me quedó al escuchar esa última frase...
Aileon

miércoles, 9 de abril de 2008

La migala...


La primera lectura de este cuento me dejó indiferente. Años más tarde, y leyendo más allá de las palabras, afirmo y reafirmo que es uno de los cuentos que más significan para mí, por diversos motivos.
Es lo que tienen los cuentos que para llegar a entenderlos, o llegar a la esencia o a la idea que el autor quiere transmitir, hay que leer más allá de las palabras. Gracias a ellos descubrí un mundo real entre esas palabras y la verdadera imaginación del lector/a.

Este cuento se lo dedico a todos aquellos que disfruten de los cuentos, especialmente, los hispanoamericanos (para mí son los mejores cuentistas, sin contar con el gran maestro Allan Poe), pero en especial, a mi compañera y, sin embargo, amiga Gema que, en su día, disfrutamos con los cuentos y de sus respectivos análisis en la facultad como unas niñas con zapatos nuevos.
Espero que os guste…


La migala discurre libremente por la casa, pero mi capacidad de horror no disminuye.
El día en que Beatriz y yo entramos en aquella barraca inmunda de la feria callejera, me di cuenta de que la repulsiva alimaña era lo más atroz que podía depararme el destino. Peor que el desprecio y la conmiseración brillando de pronto en una clara mirada.
Unos días más tarde volví para comprar la migala, y el sorprendido saltimbanqui me dio algunos informes acerca de sus costumbres y su alimentación extraña. Entonces comprendí que tenía en las manos, de una vez por todas, la amenaza total, la máxima dosis de terror que mi espíritu podía soportar. Recuerdo mi paso tembloroso, vacilante, cuando de regreso a la casa sentía el peso leve y denso de la araña, ese peso del cual podía descontar, con seguridad, el de la caja de madera en que la llevaba, como si fueran dos pesos totalmente diferentes: el de la madera inocente y el del impuro y ponzoñoso animal que tiraba de mí como un lastre definitivo. Dentro de aquella caja iba el infierno personal que instalaría en mi casa para destruir, para anular al otro, el descomunal infierno de los hombres.
La noche memorable en que solté a la migala en mi departamento y la vi correr como un cangrejo y ocultarse bajo un mueble, ha sido el principio de una vida indescriptible. Desde entonces, cada uno de los instantes de que dispongo ha sido recorrido por los pasos de la araña, que llena la casa con su presencia invisible.
Todas las noches tiemblo en espera de la picadura mortal. Muchas veces despierto con el cuerpo helado, tenso, inmóvil, porque el sueño ha creado para mí, con precisión, el paso cosquilleante de la aralia sobre mi piel, su peso indefinible, su consistencia de entraña. Sin embargo, siempre amanece. Estoy vivo y mi alma inútilmente se apresta y se perfecciona.
Hay días en que pienso que la migala ha desaparecido, que se ha extraviado o que ha muerto. Pero no hago nada para comprobarlo. Dejo siempre que el azar me vuelva a poner frente a ella, al salir del baño, o mientras me desvisto para echarme en la cama. A veces el silencio de la noche me trae el eco de sus pasos, que he aprendido a oír, aunque sé que son imperceptibles. Muchos días encuentro intacto el alimento que he dejado la víspera. Cuando desaparece, no sé si lo ha devorado la migala o algún otro inocente huésped de la casa.
He llegado a pensar también que acaso estoy siendo víctima de una superchería y que me hallo a merced de una falsa migala. Tal vez el saltimbanqui me ha engañado, haciéndome pagar un alto precio por un inofensivo y repugnante escarabajo.
Pero en realidad esto no tiene importancia, porque yo he consagrado a la migala con la certeza de mi muerte aplazada. En las horas más agudas del insomnio, cuando me pierdo en conjeturas y nada me tranquiliza, suele visitarme la migala. Se pasea embrolladamente por el cuarto y trata de subir con torpeza a las paredes. Se detiene, levanta su cabeza y mueve los palpos. Parece husmear, agitada, un invisible compañero.
Entonces, estremecido en mi soledad, acorralado por el pequeño monstruo, recuerdo que en otro tiempo yo soñaba en Beatriz y en su compañía imposible.
La migala, Juan José Arreola

martes, 8 de abril de 2008

Soy una increíble (he sido mejor dicho...)

No quería poner este post, pero me ha hecho mucha gracia, y me he reído muchísimo.
Hoy hablando con mi hermana me dice,

- Willy, cada vez que veo la película de dibujos de los ‘Increíbles’ me acuerdo de ti…Me hace mucha gracia…
- ¿Así? ¿Yo te hago gracia? Es que soy como una súper heroína ( de acción…)
- No, no….me recuerdas a la niña, con ese pelo negro azulado, liso y con esos ojos tan grandes. Tiene una cara pilla como la tuya...
- Jajaja ¿en serio? Lo miraré…

Horas más tarde, yo misma me reía. Es verdad, es como verme de niña , y no tan niña ,y en dibujos! ¡Qué gracia! Me he reído muchísimo.
Aquí os dejo la 'prueba del delito' ...

Aileon

lunes, 7 de abril de 2008

Te odio...


Cómo odio esos dos dedos de oscuridad...
Te odio, maldito cobarde...
Te odio...
Aileon

Respuestas que son preguntas...


- ¿Te apetece conocerte un poco más a ti misma?
- Uyy miedo me das, ¿conocerme? Venga va…¿Cuántas preguntas son?
- Las que tú quieras...
- ¿A qué te refieres? ¿No las tienes apuntadas?
- Sólo tengo la primera pregunta, las demás serán preguntas de tus respuestas. Tú misma me darás pie a ellas…
- ¿Así? No tienes nada preparado…Me gusta, me gusta…Preguntas según mis respuestas. Venga va…estoy lista.
- Empiezo…

1.¿Eres falsa?
Toma ya, joder…No te andas con rodeos!! A ver, con la gente que no me cae muy bien, suelo serlo, pero sobre todo por educación. Si la persona me cae mal pero me habla correctamente, yo educadamente falsa le hablo, y ya está. Sí, en alguna que otra ocasión he sido falsa…

2. ¿Qué tiene que tener una persona para que te caiga mal?
Difícil respuesta, porque no sabría decirte una cosa en concreto. Quizá es un cúmulo de cosas de la persona que hace que no me caiga demasiado bien. Pero también es verdad que hay gente que apenas conozco y me caen fatal. Dicen que las apariencias engañan. En mi opinión, a mí poco me han engañado. Si de entrada la persona no me cae bien, con el tiempo confirmo que me cae fatal. Un simple gesto o una simple conversación (según lo que se diga) ya intuyo como es esa persona, y ya no le presto demasiado atención…

3. ¿Qué tema de conversación no te agota?

Yo diría que cualquier tema de conversación, no me agota. Eso seguro. Quizá ( y no hablaría de agotar, sino más bien por desconocimiento) los temas que no estoy muy metida en ellos. Lo que sí te puedo decir, son los temas que me agotan, que me aburren, que pido a gritos salir de esas conversaciones sin fundamento, y son los temas superficiales. Con esas conversaciones aguanto un segundo, más de dos minutos me agotan…

4. ¿Qué temas desconoces y te gustaría conocer?
Ufff…hay tantos temas que desconozco y me gustaría conocer. Te diré algunos, que quizá son los que más toco últimamente y me doy cuenta que no tengo ni idea, o sé lo mínimo. La informática (me apaño gracias a mi novio), la fotografía (una de mis pasiones), cultura oriental, estudiar (más) la época medieval…entre otras. En esta me has pillado,…otro día me lo vuelves a preguntar.

5. Vale. ¿Qué te hubiera gustado estudiar?
No me arrepiento de haber estudiado filología, ahora no. En su día y por problemas que tú sabes de cambio de plan, me agobié muchísimo. Quizá, me hubiera gustado estudiar psicología (no me llegó la nota de selectividad) e incluso, ahora, sexología.
Dicen que nunca es tarde….no lo sé. Quién sabe…

6.¿Qué papel juega en tu vida el sexo?
¿Puedo decir que sin eso no sé vivir? No, no…es broma. En una pareja (yo hablo por mi situación) no es lo primordial, porque hay más cosas que prevalecen sobre el sexo, pero si es cierto, que es algo muy importante. Todo depende de la prioridad que le dé la pareja al sexo o no. Cada persona es un mundo, imagina cada pareja…En mi caso, no es primordial pero sí muy importante.

7. ¿Con qué no puedes vivir?
No puedo vivir sin mi familia, sin la gente que yo quiero, sin mis letras, sin mis recuerdos, sin el mar, sin mis veranos en el chalet de mis padres observando la luna, sin mis manías y fobias (sino no sería yo), sin mis pensamientos, sin mis locuras, sin…todo lo que me haga feliz!

8. Háblame de tus fobias, o miedos…
Padezco aracnofobia (aunque lo estoy superando poco a poco), acrofobia,(fobia de hace años y creo que no superaré nunca) , miedo a ver sufrir a mi familia, miedo a decepcionar a los que me quieren, miedo a no recordar el pasado, miedo a los túneles, miedo a meterme en el agua y no verme los pies, entre otras.

9. Define en una frase tu pasado, presente y futuro…
Pasado: Soñadora, mientras la melancolía y las pequeñas dosis de alegría se mezclaban con la soledad de las cuatro paredes de mi habitación.
Presente: Vive y deja vivir.
Futuro: Mi pasado y mi presente mezclado entre sí.

10. Descríbeme tu habitación…
Ufff…Tengo dos camas, un gran armario, un escritorio con recuerdos , una estantería llena de libros, fotos colgadas en una de las paredes, un espacio Zen, una televisión, una minicadena, una bruja colgada en una esquina, entre otras cosas que hacen de mi habitación un refugio especial para mí. Es mi única guarida.

11. ¿Qué libros has leído últimamente, estás leyendo o tienes intención de leer?
Pues estoy leyendo dos a la vez:
El Psicoanalista de Jhon Katzenbach
La historiadora de Elizabeth Kostova…
Aunque, es cierto, que tengo apartada un poco la lectura. Espero retomarla de nuevo porque tengo muchísimos libros para leer, y con ganas de leer.

12. Ahora mismo tienes ganas de….
¿Acabar este interrogatorio? Jeje No, no…que esto me parece interesante. Me encantaría estar en una terraza en una noche de verano, cenando frente al mar. Reír, hablar, reír, pasar un buen rato, reír…y besos dulces.

13. ¿Qué te hace reír y llorar?
Soy muy irónica, me gusta la broma, y mi familia me da pie a todo ello. Me río de mi misma, e intento sacar el lado bueno de las cosas, y busco los buenos momentos y los divertidos para poder reírme a carcajadas, que dicen que es muy bueno para salud. Yo, lo confirmo jeje
Llorar en lo personal, prefiero no hablar. En general, me entristece todo lo relacionado con las injusticias, humillaciones, con la gente que sufre de verdad, y sobre todo con los abusos de los niños. Eso me duele…Los niños que nunca sufran, nunca!

14. Aunque te duela, creo que aquí termina el cuestionario. ¿Quieres añadir algo más?
Sí, ¿para cuando el próximo? Gracias.

*Si queréis podéis contestar a las preguntas…
El círculo rojo del mono lo he puesto yo...
Aileon

viernes, 4 de abril de 2008

La noche teñida de rojo....


Diez de la noche. Él y yo nos dirigimos a casa de mi hermana porque nos había invitado a cenar. Cómo hacía una noche espléndida, decidimos dejar el coche aparcado a las afueras y pasear. Era la excusa perfecta para hablar de temas que teníamos pendientes.
Uno al lado del otro, casi sin rozarnos, discutíamos en voz baja. Una vez más no nos poníamos de acuerdo. Era imposible. Si yo decía negro, él blanco. Si yo decía ahora, él después. Ante tal situación lo mejor era dejar de hablar.
Como extraños, tres éramos los que caminábamos. Él, yo y el silencio.

Pensando en qué decir para romper ese odioso silencio, bajé la mirada dándome cuenta que en el suelo habían pequeñas gotas de sangre. Sangre fresca, y con un color rojo que asustaba.
Ambos nos miramos, pero ni siquiera le dimos importancia. El orgullo tapaba lo que veían nuestros ojos. Seguimos nuestro camino…

A medida que avanzábamos las gotas iban apareciendo de la nada, hasta llegar a formar grandes charcos de sangre. No había nadie por la calle. Ni un ruido. Ni un alma. Sólo él y yo, y las gotas que pasaban desapercibidas.

De repente, y al girar la esquina, un hombre pasó por nuestro lado chillando e histérico, como si hubiese visto al mismo diablo en persona. Lo miramos con indiferencia, sin llegar a darle mayor importancia. Al fin y al cabo, hoy en día la locura convive y habita entre nosotros. Quién no está loco, está en proceso…

Sin dejar de caminar, observamos que al final de la calle un grupo de personas se chillan los unos a los otros. Pensamos que están de cachondeo y no le prestamos atención. La noche y la distancia nos impiden ver realmente lo que sucedía a escasos metros de nosotros. Nos hacen ver las cosas de una manera que nada tiene que ver con la realidad. Tal como la vida misma...

Acercándome más a él, casi rozando su cuerpo, observo como el grupo se dispersa, echando a correr para todas las direcciones posibles. Los chillidos, ahora silenciosos, retumban por toda la calle.

Bloqueados, y sin pensar en nosotros mismos por primera vez en mucho tiempo, permanecemos inmóviles. Sin dar un solo paso, contemplamos la escena que, ahora, vemos con una claridad absoluta. Me aterra lo que ven mis ojos.

¿Qué es esto? Esto no puede ser real, piensa él. Algunas yacen en el suelo, otros cubiertos de sangre nos advierten que nos vayamos. La sangre, protagonista de la escena, me paraliza sin más. Sangre por las paredes, sangre en el suelo, y sangre en todos los cuerpos que no dejan de moverse mientras el dolor y la desesperación se apodera de ellos. Me cubro la cara con ambas manos, mientras veo con los ojos cerrados sus chillidos y lamentos.

- Iros, iros….está loca.
- ¿Loca? ¿Quién? ¿Qué ha pasado?- dijo él con una mirada que jamás había visto en sus ojos.
- Iros, auxilioooo, ¿Dónde está? Socorro, auxilio….
- ¿Qué ha pasado? Llamaré a una ambulancia… ¿quién es ella? ¿quién coño es ella? Dios, ¿qué ha pasado aquí?
- Ella está loca, loca, loca... Corred…salid de aquí! No os detengáis y salid de aquí. Tú, niña, corre….irá a por ti, antes que a por él.
- Señor, está sangrando…
- Sí, no os preocupéis, estoy bien. Si de verdad te importa ella, muchacho, sácala de aquí…Irá a por ella. A ti apenas te tocará. A ella la matará. Mi mujer está ahí, en el suelo, cubierta de sangre. Aún respira. Necesito ayuda. Por favor, ayúdame, tenemos que sacar a esas mujeres heridas. Se van a morir desangradas…

Antes de que acabara la frase, los chillidos se hicieron sonoros de nuevo. Más sonoros si cabe. Auxiliooo, no me hagas daño, maldita hija de puta,….es lo único que rompía la espléndida noche.

Mientras los chillidos nos rodeaban, visualizo a lo lejos la silueta de una mujer con algo en la mano que se dirige hacia nosotros.

- Corred, ahí viene…corre, llévatela de aquí…
- ¿Qué pasa? Me está asustando…
- Corre, corre,..todo lo que puedas, sin mirar atrás. Y escóndete, por favor, donde tú y yo sabemos. Yo luego iré a por ti, por favor...correee!!! Espérame allí. No quiero que te hagan daño….Correeee
- Y¿ tú? Ven conmigo por favor, no me dejes sola. ¿Y si te hace daño? Por favor, ven conmigo. Tengo miedo, no me dejes sola…
- Tranquila, no me pasará nada. Hay que ayudar a esas mujeres…
- ¿Y qué hay de mí? Ven conmigo, por favor…
- Corre, está lejos…corre lo más rápido que puedas. No te alcanzará. Correeee, correeee…- decía mientras me empujaba con ambas manos y con lágrimas en los ojos- Corre, por favor! Vete de aquí…

Me alejé de allí corriendo sin mirar atrás pensando en él. No había vida humana, y corrí sola por las calles desiertas. Las lágrimas corrían conmigo. Pensaba en él, sólo en él.

A lo lejos vi el coche y me metí como pude en los asientos traseros. Las piernas me temblaban con el ritmo de mi respiración. Me eché a llorar atemorizada, pensando que eso era un sueño, y no era real…

No fue real, ni un sueño. Fue una pesadilla que viví hace dos días, y me desperté sobresaltada y nerviosa. Cosa que creí que sólo pasaban en las películas.
Ese mismo día me enteré de cosas que, últimamente, han ocurrido por mi barrio ( no buenas precisamente) y esas cosas hacen que los sueños se conviertan en pesadillas.
No me preguntéis que pasó, cómo acabó la historia porque no lo sé. Así que cada cual se imagine su final. Es un final abierto y admito todos los finales posibles y por haber....

Buen fin de semana, y soñar cosas agradables...
Aileon

miércoles, 2 de abril de 2008

El círculo...


El círculo se estrecha, y yo temo quedarme fuera. Lo presiento, lo intuyo, lo sospecho. Me lo imagino como si de mi futuro no muy lejano se tratase. Es mi corazón el que siente que estoy equivocada, mi mente sabe que no lo estoy. Sabia, como mi alma, observa desde la distancia. En silencio. Para no ser descubierta. Y descubriendo lo que mi corazón niega a gritos silenciados.

El círculo, ese círculo que tantas alegrías me ha regalado, se abre y se cierra ante mis ojos. Si estuviera al alcance de mis posibilidades, lucharía con todas mis fuerzas, para entrar, porque lo anhelo. Y ver cómo se cierra una vez esté yo dentro. Pero no. Ese círculo no depende de mí…

Mientras escribo estas palabras me pregunto ¿Alguna vez he estado dentro de él?, y si he estado ¿Por qué he salido? ¿Alguien me ha echado? No quiero saber la respuesta. Hoy no. Mañana puede…

Un día te crees especial, diferente, única en el mundo, en tu mundo, hasta que descubres que sí, eres única, pero igual que todos los demás. Y es cuando todo vuelve a la normalidad. Ni triste ni alegre: sólo normalidad.

No voy a ser sincera y decir lo que pienso, lo siento. Esto lo guardo en mi interior, como el mayor de mis tesoros, como otras tantas cosas. Vivirá conmigo, y morirá a mi lado. Será un secreto más de ultratumba.

Pensativa, y no dolida, ni molesta, sólo decepcionada, decido alejarme. Pensando que es lo mejor…

El círculo se estrecha, y yo ya estoy fuera…

Aileon
(palabras sinceras)

martes, 1 de abril de 2008

Se acabó...


3:00 Cae una estrella…
4:15 Cae otra estrella…
5:05 Otra estrella siente envidia y se deja caer en la oscuridad…
6:00 Muere la luna en el suelo de mi habitación cansada de iluminar…

8:00 Miro mi techo. Algunas resistirán; otras morirán a lo largo de la mañana.

Cansadas de mí, cansadas de iluminar mi techo noche tras noche, las estrellas y la luna se han ido apagando lentamente. Las pocas que quedan se sienten solas y se lamentan. Sin Luna no hay estrellas. No las dejaré sufrir…

Se acabaron mis días iluminados por la luna y las estrellas…
Aileon